Puntadas de Dignidad: cómo coser las heridas de la trata a través de la moda

La exposición Puntadas de dignidad se puede visitar en el Palacio de Villasuso de Vitoria hasta el próximo 29 de marzo. La muestra expone los diseños de nueve mujeres supervivientes de la explotación sexual y la trata de personas, quienes han hilvanado en cada traje sus historias de superación gracias a los talleres de formación de la asociación APRAMP. A primera vista, la exposición parece una colección de fiesta, con vestidos llenos de color y fantasía. Sin embargo, detrás de cada modelo se esconde un glamour confeccionado con superación, unas historias que se descubren a través de un código QR que acompaña a cada creación. Carmen Girbea, formadora en los talleres de APRAMP, relata el estremecedor testimonio que hay detrás de un espectacular vestido rojo de fiesta. "Jamás en mi vida he visto esta cosa, todo soy escote, y toda la espalda está con décimo de círculos quemados. En este mundo existe un hombre haciendo sexo con ella y apagando el cigarro encima de su cuerpo. Cuánto ha sufrido". Las mujeres llegan a los talleres con el alma rota y la autoestima deshilachada, sin haber podido aprender ningún oficio. Girbea describe la misión de los formadores: "Alma que viene dañada, y nosotros podemos arreglar un poquito. De nuestras manos, de nuestro taller, sale dignidad, sale independencia, sale una mujer". Poco a poco, patrón y aguja en mano, las mujeres superan sus miedos. "Trabajamos con mujeres de diferentes nacionalidades, culturas, idiomas, pero todas víctimas de trata", detalla Carmen, quien añade que al principio vienen "como perdidas" y suelen decir "yo no puedo hacer esto", pero "poco a poco, con cada puntada avanza un poquito". El resultado es Alma, la primera colección lanzada por APRAMP, que ha permitido a estas mujeres coser sus heridas y lograr un contrato de trabajo. Sus diseños han sido lucidos por actrices y la reina Letizia, culminando un proceso de reconstrucción personal y profesional.