Los "ojos azules de La Mancha" brillan en su mejor momento: Ruidera, el planazo de esta primavera

Las Lagunas de Ruidera están viviendo uno de sus mejores momentos de los últimos tiempos. Tras meses marcados por la sequía, las lluvias de este invierno han provocado una recuperación hídrica extraordinaria en el parque natural, con el agua abriéndose paso entre las lagunas y devolviendo al sistema una de sus imágenes más icónicas: las cascadas. Ignacio Mosqueda, director-conservador del parque, califica la situación de espléndida y asegura que el desarrollo de la inundación es "extraordinaria". "El proceso ha sido rapidísimo" señala Mosqueda. La Laguna Blanca, que estaba seca, se llenó en apenas 15 días. Le siguieron la Redondilla y la Lengua. "La Redondilla, que estuvo seca durante todo el verano, empezó a recibir agua de la San Pedra y en menos de una semana se llenó completamente", explica Mosqueda. Ahora, según el director, "hay cascadas enormes". Se espera que para Semana Santa todas las cascadas luzcan en su máximo esplendor. Esta explosión de agua ha traído consigo una explosión de vida. "Se ve muchísima actividad de todo tipo de fauna", comenta el director. Es un momento clave para los anfibios, que se benefician de la abundancia de agua tras años de sequía. Además, ya están llegando las aves migratorias procedentes de África para criar, como las abubillas y las golondrinas. A pesar de la situación actual, existe preocupación por los efectos del cambio climático, que provoca lluvias muy intensas en cortos periodos de tiempo seguidas de largos meses de sequía. Lo deseable, según Mosqueda, sería que siguiera lloviendo de forma moderada durante la primavera "para que el parque llegara a pleno de agua al verano". No obstante, la situación actual "se mantendrá durante semanas o meses". Paralelamente, el parque trabaja en su futuro a través del nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), actualmente en periodo de alegaciones. Mosqueda anima a la ciudadanía a participar para enriquecer el documento, que busca "el equilibrio entre la conservación medioambiental y el desarrollo socioeconómico". El borrador incluye mejoras como la simplificación administrativa o la autorización de placas solares. Una de las actuaciones de restauración más visibles ha sido la reciente demolición del esqueleto del hotel Gran Prior, que ha devuelto al entorno una imagen más natural. El proyecto finalizará con la creación de un mirador y el acondicionamiento del camino de acceso. Mosqueda recuerda que las nuevas construcciones están prohibidas en el parque desde el año 95, una medida clave para preservar su valor paisajístico. Con más de 600.000 visitantes el año pasado, el director hace un llamamiento a la responsabilidad individual. "Invito a todo el mundo a que disfrute del parque, pero con responsabilidad", insiste. Recuerda la prohibición de subirse a las barreras de tobas o de hacer fuego en verano para poder cuidar entre todos lo que define como "una auténtica joya" natural.