Castilla y León cuenta desde el curso 2016-2017 con el programa 'Detecta', que busca identificar de forma temprana a alumnos con altas capacidades intelectuales. Sin embargo, los datos reflejan una realidad preocupante: solo se ha identificado al 1,1 % del alumnado, una cifra que en Valladolid desciende al 0,9 %. Este es el punto de partida de la lucha de muchas familias, como la de Rubén Parra, presidente de la Asociación de Altas Capacidades de Castilla y León y padre de una niña ya diagnosticada. El camino de la familia Parra comenzó al observar que su hija "empezó a hablar de una manera muy temprana" y en la guardería "ayudaba un poquito a la profesora con el resto de compañeros". Sin embargo, junto a esas habilidades llegaron dificultades emocionales. Fue una psicóloga quien les alertó: "Nos comentó que tenía rasgos de que podía tener altas capacidades". La evaluación lo confirmó, dando inicio a su "aventura" en el mundo de la alta capacidad. Parra desmonta el mito del "típico niño que todo lo sabe". La realidad es más compleja y, a menudo, dolorosa. "El tema emocional es muy duro, son perfiles que sufren mucho porque no se les entiende, porque en el aula no se les da lo que necesitan", explica. Este aburrimiento y frustración pueden derivar en problemas de integración y acoso escolar. La consecuencia más grave de esta situación es el abandono de los estudios. "El fracaso escolar en este tipo de alumnado es muy, muy, muy alto, pues está por encima del 50 por 100", advierte el presidente de la asociación. Los niños, al no sentirse comprendidos por sus iguales, tienden a aislarse o a buscar la compañía de personas mayores. Para Parra, la respuesta del sistema educativo es clara: "desgraciadamente no" están preparados los centros. La principal reivindicación de la asociación no es la igualdad, sino la equidad. Reclaman una "comprensión de este tipo de perfiles y que se les dé lo que cada alumno necesita". Las dos grandes demandas son, por tanto, mejorar la detección y la atención. Parra señala que los datos oficiales están lejos del "10 por 100 de perfiles de altas capacidades" que se estima que hay en un aula. "Estamos dejando de atender a muchísimos niños y niñas", lamenta. Recientemente, la asociación celebró una jornada de visibilización en Valladolid, con la colaboración del Ayuntamiento. El evento incluyó una conferencia de la psicóloga Alicia Sanzo sobre la vulnerabilidad emocional de estos perfiles y talleres lúdicos para las familias, con el objetivo de dar a conocer el "mundo de la alta capacidad".