Hubert Lanssiers y la democracia

“Nos van a matar a todos”, pensé esa mañana, a mediados de los años 90.Acababa de cruzar los altísimos muros del penal de Picsi, en Chiclayo, junto al sacerdote recoleto Hubert Lanssiers. Yo trabajaba en la Defensoría del Pueblo, y el padre Lanssiers presidía la comisión del Estado para revisar las condenas por terrorismo contra presos inocentes.