La dieta keto o cetogénica se caracteriza por un reducción muy significativa de los carbohidratos y un aumento del consumo de grasas saludables, junto con una ingesta moderada de proteínas. Al limitar los alimentos como el pan, la pasta, el arroz, los azúcares y la mayoría de cereales, el organismo entra en un estado metabólico llamado cetosis, en el que el cuerpo deja de utilizar la glucosa como principal fuente de energía y comienza a quemar grasas, produciendo unas moléculas llamadas cetonas, que pasan a ser el nuevo combustible del organismo.