Privado de casi todo, hay una cosa que Andrew Mountbatten-Windsor se resiste a perder: su orgullo. Quizá por eso, o gracias a eso, todavía se sigue haciendo llamar «Su Alteza Real», como se ha podido comprobar en las cajas de la mudanza que le han llegado a su nuevo hogar y que aparecían bajo el sello «SAR». Sin embargo, y en puro contraste, al expríncipe se le ha visto por primera vez desde su arrestro paseando completamente solo, sin seguridad personal siquiera, a su perro por el parque. Como si nadie quisiera tenerlo cerca. Andrew Mountbatten-Windsor reapareció este fin de semana por primera vez desde su arresto y lo hizo para pasear a su perro solo por Sandringham. Como si fuera un vecino más, solo que sin compañía alguna. Completamente anónimo. Así lo ha publicado ‹Daily Mail' junto a unas fotografías en las que se ve al exduque de York con aspecto descuidado, sentado en un banco del parque y vestido con ropa informal de fin de semana. «El ex príncipe, de 66 años, se mostró solitario mientras recorría el campo durante 90 minutos cerca de Wood Farm, donde se aloja actualmente en Norfolk. Esta es la primera fotografía de Andrew desde que fue visto hace cuatro semanas, desplomado en la parte trasera de un Range Rover en un intento infructuoso por evitar a los fotógrafos mientras salía de una comisaría de policía de Norfolk», explicaba 'Daily Mail'. El exduque de York fue puesto en libertad bajo investigación tras permanecer 11 horas detenido por la policía por presunta mala conducta en el ejercicio de sus funciones. Sin embargo, al hermano del rey todavía le queda intacto su orgullo y el recuerdo de una vida llena de privilegios, respeto y consideraciones. Eso fue antes de que se conociera su vínculo con el pedófilo Jeffrey Esptein, algo que finalmente ha derivado en su expulsión de los aposentos reales, tal y como quería el rey desde hace tiempo. A principios de esta semana, cientos de cajas de mudanza con el sello «SAR» (Su Alteza Real) fueron entregadas en su nueva residencia, «lo que indica que Andrés aún se aferra desesperadamente a su título real», según ha explicado ‹Daily Mail'. Las cajas estaban claramente marcadas como «Despacho SAR», «Salón SAR» e incluso «Sala de reuniones SAR» al llegar a la casa de cinco habitaciones donde vive ahora, lo que sugiere que continúa utilizando el título honorífico en privado. El envío, realizado por la empresa de mudanzas Gander & White y autorizado por la Familia Real, incluía ropa, antigüedades y libros —algunos marcados con la etiqueta de frágiles— mientras el expríncipe intentaba dirigir con cierta torpeza el destino de las cajas. El expríncipe Andrés se encuentra actualmente recluido en Wood Farm, donde se ha mantenido oculto desde que regresó de la comisaría tras su arresto el 19 de febrero. El traslado a Marsh Farm se produce después de que su hermano lo desalojara de Royal Lodge en Windsor. El refugio de Norfolk fue reformado apresuradamente en los últimos días y está muy lejos de las comodidades y privilegios que una vez tuvo. También él se encuentra más aislado que nunca. Cada vez son más los que no quieren ver su nombre asociado al suyo. Se han instalado vallas de seguridad, cámaras de vigilancia, Internet de fibra y Sky TV, además de nuevos suelos, alfombras y una extensa decoración. Gander & White, cuyo lema es «custodios de lo irremplazable», se especializa en el transporte de obras de arte y cuenta con la National Portrait Gallery entre sus prestigiosos clientes.