Dos meses y medio. Diez partidos. Ese el tiempo que el Real Murcia lleva sin lograr una victoria. Desde que el conjunto grana venciera en casa del Atlético Sanluqueño el pasado 4 de enero, cuenta sus partidos por borrones en su expediente. Y es que el conjunto grana parece un buque indomable a estas alturas, un navío difícil de enderezar su rumbo y que necesita un golpe de timón definitivo para desviarse de la trayectoria en la que se encuentra. Hoy debe volver a la senda de la victoria en el duelo ante el Tarazona.