Valencia Basket recupera la sonrisa ante el Granada gracias a la energía de Nogués (107-91)

Las dinámicas se cambian o se alimentan. Después de tres derrotas seguidas llegaba al Roig Arena el colista, pero que curiosamente había ganado la jornada anterior después de quince derrotas seguidas. Eso hizo que los valencianos empezaran raros. Algo dubitativos. Un 2-6 de inicio, sin cerrar bien rebote ni llegar a las continuaciones trajeron también dudas con el balón. Hasta el minuto seis no se puso por delante el conjunto local, 13-11. La defensa mejoró levemente en el último tramo, sumado al desacierto en tiros metibles de los andaluces, y el cuarto se cerró 23-16. Faltaba ritmo atrás y eso traería todo los demás. Para eso metió Pedro Martínez a Nogués, para subir una marcha. El escolta es diferencial en defensa y lee bien las transiciones. Enseguida, el marcador empezó a estirarse, 42-30, minuto 15. Nogués se fue al banquillo con la misión cumplida y una fuerte ovación del Roig Arena. Dos rebotes y dos asistencias, brecha provocada. Nogués. Con esa inercia, Granada empezó a dudar y a sufrir. Costello puso el más quince con el cuarto triple local, 52-37 a un minuto del descanso. Ruiz planteó una zona para frenar un poco y De Larrea la enchufó de tres, 55-39. Pedro le dio la salida del tercero a Nogués y no defraudó. Rebotes y asistencias, ritmo de piernas, energía y partido roto, 69-48, en cinco minutos. Fue irse el escolta al banquillo y se produjo un 0-9 de parcial que el técnico catalán frenó con un tiempo muerto, 69-57. El visitante aprovechó para darle a la zona 2-3 otra oportunidad. Parecía finiquitado el partido pero algunas pérdidas y cierta relajación hizo que Pérez pusiera algo de incertidumbre, si se le puede llamar a una ventaja de doce, 91-79, minuto 36. Al final, otra victoria, esta terapéutica, para seguir segundos y mirar con sonrisa lo que se viene: Olympiakos y Partizan.