El partido entre el Águilas y el UCAM Murcia del grupo 4 de la Segunda Federación terminó con tensión de más. En el acta del partido, el equipo arbitral registró una agresión a uno de los asistentes y amenazas en la puerta de la caseta de los árbitros. En el apartado de 'Otras incidencias', se puede leer que, cuando los árbitros se dirigían a su vestuario, "el entrenador del Aguilas D. Adrián Hernández Abenza, se dirigió a mi AA1 (asistente 1) propinándole una patada golpeándole en el gemelo por la espalda", y que, además, el utillero del Águilas, "D. Jorge Cosme Torrecilla López impedía el avance del AA1 con los brazos hacia el vestuario protestando de forma airada e insistente". Cabe señalar que el utillero fue expulsado en el minuto 37 de partido "por abandonar el área técnica con el ánimo de confrontación". En el apartado de 'Público', se registraron lanzamientos de objetos durante el encuentro y amenazas graves a los árbitros cuando terminó el partido. Se anotaron lanzamientos "en el minuto 15, tras anotar un gol el UCAM, se lanzan desde la grada local identificados por las camisetas que llevaban, situada detrás del banquillo visitante, una botella de agua llena con un tercio, una moneda de 20 céntimos y una lata de cerveza vacía, sin llegar a impactar a nadie". Se comunicó que, tras los lanzamientos, "se comunica al Delegado de Campo que avise por megafonía que cesen dichos lanzamientos. El partido estuvo detenido 3 minutos hasta el aviso, pudiendo reanudarlo sin ningún otro incidente tras personarse 3 agentes de la Guardia Civil en la zona". Cuando el partido llegó a su conclusión, estando el equipo arbitral dentro del vestuario, "una persona que no pudimos identificar, se plantó frente la puerta impidiendo que la puedieramos cerrar increpando nuestra actuación, teniendo que personarse la Guardia Civil para desalojar a dicha persona". Además, "minutos más tarde, abrieron hasta en 3 ocasiones la puerta del vestuario personas no identificadas amenazando e insultandonos en los siguientes términos: 'Sois unos hijos de puta, os vamos a apuñalad, salid ya'" y señalan que "también golpearon la puerta de detrás del vestuario de forma violenta en repetidas ocasiones".