El argentino Miguel Benancio Sánchez corrió por última vez en Uruguay en enero de 1978 y fue desaparecido tres días después; medio siglo más tarde, su nombre vive en calles, libros y miles de corredores que, en Roma y en Argentina, corren por la verdad, la justicia y los 30.000 desaparecidos. Los pies de Miguel van cada vez más rápidos, y cada vez más sueltos, y cada vez más suyos, y cada vez más felices. Los pies de Miguel son así, durante el 5 de enero de 1978, sobre un suelo de Uruguay, y en otras fechas, numerosísimas fechas, sobre los suelos que sean, porque Miguel es muchas cosas, y, en especial, es atleta. Miguel es Miguel Benancio Sánchez, 25 años, del pequeño y tucumano pueblo... Continuar leyendo...