Una encuesta de Northgate Renting Flexible confirma el cambio de tendencia en favor de fórmulas de movilidad alternativas a la compra tradicional Una amplia mayoría de los españoles no se plantea comprar un coche nuevo, ya sea nuevo o de ocasión, por mucho que lo considere un factor clave para su movilidad. La Encuesta de Movilidad que realiza Northgate Renting Flexible certifica esta tendencia y pone número al cambio de hábitos que subyace al fenómeno. El trabajo, del que se ha hecho eco la agencia de noticias Europa Press, muestra que, si bien el 86,4% de los entrevistados considera esencial el uso del coche para su movilidad, aumenta la proporción de conductores que no tiene intención de compra de un vehículo. El 62,4% de la muestra concretamente admite no plantearse la adquisición, porcentaje que era del 58,4% en el año 2024. La encuesta de Northgate indica que el coche sigue siendo una pieza central en la movilidad diaria de los conductores particulares de nuestro país, pero refleja también un mayor freno a la decisión de compra. Entre los usuarios que no se plantean esta opción, el 35,1% señala como principal motivo evitar un gasto económico significativo en el contexto actual. En paralelo, el estudio evidencia el peso del vehículo privado en su movilidad. El 86,4% de los encuestados considera necesario disponer de coche en su día a día, y el 96,2% declara contar con un vehículo para uso particular, ya sea en propiedad o mediante fórmulas alternativas como el renting . Además, el informe identifica diferencias por territorio. Así, esta necesidad de disponer de vehículo propio es más destacada en regiones como Castilla-La Mancha, con un 96,7%, Cantabria, con un 93,3%, seguido de Murcia y Baleares, con un 92,5%. El coche se integra de forma habitual en la movilidad diaria de los conductores, señala el estudio, y cumple funciones muy diversas, especialmente por su vinculación directa con el trabajo. En concreto, el 54,8% de los encuestados lo considera esencial para desplazarse a su lugar de trabajo, mientras que un 50,2% destaca su utilidad en trayectos habituales para ir de compras, visitar al médico o practicar actividades deportivas. A estos usos se suman otros igualmente relevantes como viajar, con 46,5%, el ocio, con un 43,6% y la movilidad familiar, mencionada por el 41,4% de los encuestados. En conjunto, estos datos confirman “el papel transversal del coche en la organización diaria de particulares y familias”, leemos en el trabajo. “Estos resultados refuerzan una tendencia actual alineada con la propuesta de Northgate, y es que una parte creciente de los conductores busca mantener la autonomía que ofrece el coche, con fórmulas de acceso que permitan mantener la movilidad sin realizar una gran inversión, con costes previsibles y capacidad de adaptación a cambios personales o laborales”, ha manifestado la compañía al respecto. Una gran mayoría de los encuestados considera esencial el coche para su movilidad. Menos vehículos en propiedad La encuesta más reciente de Northgate sobre movilidad particular apunta también a un cambio de mentalidad con vistas al futuro. El 34,1% de los entrevistados considera que disminuirá el uso de vehículos en propiedad y, dentro de este grupo, el 70,1% atribuye dicha evolución a la aparición de alternativas más flexibles y accesibles que permiten disponer de un vehículo sin necesidad de comprarlo. A nivel geográfico, son los usuarios que viven en Murcia los que comparten esta visión de forma más significativa, con un 42,5%, seguido de Madrid, con un 41%, y las regiones de Galicia y el País Vasco, ambas con un 40%. Este cambio de perspectiva se relaciona con el avance de fórmulas de acceso al vehículo más flexibles y accesibles, que como decimos permiten disponer de coche sin necesidad de comprarlo. En ese marco, fórmulas como el renting flexible responden a esa demanda al ofrecer una alternativa que facilita utilizar el coche durante el tiempo que se necesita, con los servicios incluidos en una única cuota mensual y sin permanencia, y con la posibilidad de adaptar el vehículo cuando cambian las circunstancias personales o laborales del usuario.