La calculadora de los decretos antiguerra: así están las negociaciones a cuatro días del debate en el Congreso

El Congreso de los Diputados votará este jueves la convalidación del decreto aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros en sesión extraordinaria, con aproximadamente 80 medidas para mitigar el impacto económico de la guerra en Oriente Próximo. El Ejecutivo ya ha comenzado a sacar la calculadora para la aprobación de este texto legal y está pendiente de lo que decidan los grupos parlamentarios, con los ojos especialmente puestos en Podemos, que amenaza con tumbarlo, y en el PP, que no ha aclarado cuál será su postura. Someter a votación este decreto (7/2026, bautizado como 'Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio') lo antes posible siempre estuvo entre los planes del Ejecutivo, sin apurar el mes de plazo que tiene para convalidar sus decretos. Entre sus medidas se encuentra la rebaja del IVA (del 21 al 10%) en productos como la gasolina, el gasóleo, el butano, el propano, la electricidad, el gas, la leña, las briquetas o los pellets, o la retirada temporal del impuesto especial a los hidrocarburos, que en la actualidad equivale a 0,379 euros por litro de diésel y a 0,47269 euros por litro de gasolina. Unos recortes fiscales que el Gobierno calcula que implicarán una rebaja efectiva de hasta 30 céntimos por litro en función del carburante y de unos 20 euros de ahorro por depósito para un coche medio, beneficiosos para el consumidor en términos de ahorro, pero que no limitan los beneficios de las grandes corporaciones y a costa de la recaudación pública. Además, sacaba pecho el Gobierno hace unos días de que no atenderían a las medidas propuestas por el Partido Popular por ser siempre las mismas y consistir siempre en bajar los impuestos, y las medidas que materializa este decreto son, precisamente, de la índole de las que abogaba el PP. Por otro lado, la prórroga de los alquileres que Sumar le arrancó al PSOE in extremis, contenida en el decreto 8/2026, de "medidas específicas en materia de alquiler de vivienda como respuesta a una crisis de vivienda que podría agravarse sustancialmente como consecuencia de la guerra de Irán", se dejará para más adelante, al considerar el Ejecutivo que no cuenta con los apoyos necesarios para sacarlo adelante exitosamente. Una partición con la que el Gobierno, y especialmente Sumar, querían darse tiempo para negociar con Junts per Catalunya, para que este grupo parlamentario no hiciera decaer las rebajas del IVA a la luz y los carburantes y el resto de medidas específicas para afrontar el impacto de la guerra en Irán, como podría haber provocado si todo fuera en el mismo decreto. El sábado ya aseguraba el secretario general de Junts, Jordi Turull, que votarán en contra del decreto de vivienda cuando se someta a examen parlamentario. Cálculos parlamentarios por todas partes Pese a las reticencias de Junts al decreto de alquileres, el anticrisis les cayó en gracia, porque, a su juicio, el Gobierno había "comprado" las rebajas fiscales que le había propuesto y que ello suponía "una...