La palabra docta, bien concebida y recitada de Juan Mera Gracia lleva a Jerez de la Frontera al corazón de su Semana Santa sin necesitar más que 70'

Jerez ha acogido el pregón de su Semana Santa con una intervención profundamente personal y poética de Juan, quien ha guiado a los presentes por un viaje sensorial al alma de la ciudad. El discurso ha partido de la "luz de una tierra fértil" para desgranar la identidad jerezana, describiendo sus barrios, su gente y sus tradiciones como un anticipo de la Pasión. Uno de los ejes centrales del texto ha sido la esperanza, presentada como "esa madre que nos reúne a todos". En un diálogo simulado con su presentadora, Rocío, el pregonero ha identificado a los jóvenes como el reflejo de esa virtud, afirmando que son "el sueño que un día se hará realidad". El pregonero ha defendido la vida como un don sagrado, un concepto que ha prometido proteger y valorar por encima de todo. En uno de los momentos más aplaudidos, ha afirmado con rotundidad: "Yo defenderé la vida y la ahondaré como emblema que entierra todo problema, toda duda surgida". El perdón ha sido otro de los grandes temas, presentado como una lección de humildad y un camino necesario para el crecimiento personal. A través de la imagen de las manos unidas del Desconsuelo, Juan ha reflexionado sobre la necesidad de perdonar, asegurando que "el perdón es un camino para todos, no es un misterio". El discurso se ha convertido en un extenso recorrido por las hermandades y devociones de Jerez. Desde el Domingo de Ramos hasta la noche del Viernes Santo, el pregonero ha dedicado versos a imágenes como el Prendimiento, la Buena Muerte o el Cristo de la Expiración, describiendo las sensaciones que transmiten y el fervor que despiertan en la ciudad. La intervención ha culminado con una "gloria" final, un agradecimiento a la ciudad, a las hermandades y a todos los que le han acompañado en su fe. Con una sentida declaración de amor a Jerez, el pregonero ha cerrado su discurso: "Tu pregón me has dado en vida, y agradezco por dios mi suerte, pues suerte ha sido tenerte, que sin ser tuyo he sido quien a ti se ha rendido para siempre quererte".