Faro de Vigo
Tres horas se tarda en vestir a la Virgen de los Dolores. Las dos primeras se trabajan en la casa de Francisco Mallo, donde la imagen se guarda el resto del año. Allí, camareras y camareros se esfuerzan por poner todo a punto. Es un trabajo meticuloso, que se realiza con muchísima devoción y sosiego. La tercera hora es ya en la excolegiata, donde la Virgen permanece en al palio, en la nave sita a la izquierda del altar mayor, donde el templo tiene su otra puerta de entrada. Esos sesenta minutos están completamente dedicados a colocar el manto azul bordado en oro. Parece un trabajo fácil, pero no lo es tanto. A ello se dedicaban ayer por la mañana ocho miembros de la directiva de la Hermandad de los Dolores, que preside Xheila Lorenzo: Adrián Otero, Mercedes Mallo, Eugenio Román, Inés Graña, María del Carmen Portela, Manola Menduiña, Mario Lorenzo y Aida Lorenzo. La familia de Mercedes Mallo e Inés Graña levan un año en la hermandad y muchos de ellos ejerciendo también de este trabajo de camareros y camareras que visten a la Virgen. También está Iago Capela, el actual vicepresidente, que ocupar el mismo cargo que ocupó en su día su abuelo en la cofradía.
Go to News Site