Diario CÓRDOBA
Si nos centramos en la infancia, tal como señala Tania Rovira, nutricionista infantil de Clínica Corachan, “no es obligatorio que los niños salgan de casa habiendo ingerido algo, y dependerá de las necesidades individuales de cada caso. Hay niños que se levantan con apetito y otros que no. Lo importante es que el total del día sea equilibrado”. Y puntualiza que, “si el niño o la niña se levanta sin hambre, no hay que forzarle a comer. Es fundamental respetar sus señales individuales de apetito y saciedad, porque así desarrollan una relación saludable y confiada con la comida y aprende a autorregularse”.
Go to News Site