Diario de Noticias
El fallecimiento de una mujer adulta, decidido por ella misma tras años de padecimiento físico y mental, también ha servido, cómo no, para convertirse en un partido de fútbol de tigres contra leones o de ovejas contra lobos, como sucede con todo lo que acontece en España. En lugar de asumir que los seres humanos somos seres irrepetibles con derecho a elegir nuestro propio destino en una vida que ya bastante nos marca y nos dirige desde que nacemos, sigue habiendo por el horizonte personas y grupos que se creen capaces de inmiscuirse en ese derecho, además recogido por ley, y trastornar todavía más si cabe la existencia de alguien que ni usted ni yo tenemos derecho alguno a alterar.
Go to News Site