Cope Zaragoza
Valencia Basket vivió el martes una noche épica ante Olympiacos en el Roig Arena, pero esta Euroliga no da tregua y el viernes tocaba una visita tramposa al Partizan. Un equipo con mucho talento al que Joan Peñarroya consiguió enderezar tras el terremoto vivido con la renuncia de Obradovic. Cuatro victorias seguidas y la sensación de que ya no es una perita en dulce, más bien todo lo contrario. Con esa desconfianza salió el conjunto valenciano a pista, alerta, concentrado, puesto en defensa. Y eso le dio una buena puesta en escena y una buena ventaja al final del primer cuarto, un 17-27, con Pradilla y De Larrea liderando el juego. Los taronja penalizaban mucho las transiciones defensivas locales, en especial de los grandes. Pero después contener un poco los daños, Partizan aceleró su juego, se contagió de ese conducir sin límite de velocidad y hasta Pedro Martínez tuvo que frenar el juego con un tiempo muerto tras un triple a la carrera de Osetkowski, 32-38, minuto 16, después de haber mandado por doce. Peligro, porque Bonga metió otro triple en contraataque que hizo rugir el pabellón, 35-38. Tanta confianza cogieron los balcánicos que le dieron la vuelta al marcador, 39-38. Un parcial de 12-0. Nuevo partido, más complicado, porque la gente se había enchufado. Así se llegó al descanso, 41-41. Las 11 pérdidas se estaban pagando caro, porque las cifras de asistencias (14) y rebote (18, diez más) era muy buenas. La primera acción tras el paso por vestuarios fue un robo de Badio y un triple en transición de Thompson. Papi tenía la ardua tarea de gripar el motor partisano, Carlik Jones. Estos primeros compases nos dejaron la bronca de Pedro Martínez a Sako por hacer la cuarta teniendo tres, demasiado pronto. El francés dio al sensación de pensar que estaba con dos. Banquillo y tirón de orejas. El partido estaba muy vivo y con Partizan queriendo correr. Un triple de Key, después de varios intentos, dio un más seis, 49-55. El norteamericano ha evolucionado mucho, su confianza en ataque va subiendo y acercándose a lo que mostró al otro lado del Atlántico. En defensa sigue dando recitales. Quería Valencia Basket marcar abrir brecha, con Badio omnipresente en los dos lados de la pista. Qué completo es el senegalés. El tercero se cerró con algo de aire, 49-56. Se habían frenado las pérdidas, buena señal. Tres en este periodo. Taylor, que había forzado libres, estaba en modo líder. Un canastón y un triplazo fue su firma para alumbrar el cuarto, 63-71. Kam es muy bueno. Un líder silencioso, discreto, pero un líder. Pradilla ha evolucionado su juego desde la llegada de Pedro hasta tal punto que no deja de sorprender con pases sin mirar en las transiciones o en reinicios tras rebote. Un pase de gol para Reuvers puso un más diez que había que hacer bueno, 63-73, minuto 33. Era el momento. Thompson aumentó a doce con dos libres, 63-75. Pero volvieron las pérdidas y algún ataque obtuso, y en nada otra vez el agua al cuello, 70-75, minuto 36. Moore, con un palmeo, puso un valioso 70-77. Todo ayudaba y más un rebote ofensivo. ¿Nervios? Dásela a Badio. Vaya triple, 72-80. Pero los serbios en su casa no regalan nada. Sterling apretó todo a un 77-80. Hubo nervios y una rigurosa falta de tres tiros para Jones, a poco menos de dos minutos, 80-80. Otro cara o cruz a la vista. Situación que le encanta a Papi, que se metió en la boca del lobo para dejar una bandeja con la izquierda para el 80-82. Calathes aprovechó una ayuda larga para empatar, 82-82. Otra para Papi, falta y a los libres, con 36 segundos. Vino bien porque se había atascado en el bote el senegalés y no perdonó el 82-84. Osetkowski empató a 25 segundos. Momento para la pizarra de Pedro. Badio que llevaba los últimos siete puntos se la jugó, pero cansado de amasar el balón los 24 segundos se quedó corto. El 1'8 restante tampoco lo aprovechó Sterling, el mejor local. A la prórroga. Aquí ya no había margen de error. Badio enchufó un triple. Así es él. Lástima que enseguida anotara Brown. Pero no salió nervioso Valencia Basket y eso le dio la iniciativa otra vez. Un robo de dos más uno de Thompson y un aro pasado de oro de Taylor lo pusieron en la mano, 87-94. Pero, después de perdonar libres de Costello, Calathes enchufó un triple con nieve, para el 92-94. Menos mal que Badio robó y, después de casi perder, Thompson volvió a hacer un dos más uno. Qué actuación de Darius, 13 puntos hasta aquí y 8 asistencias, 92-97. Otro lío y otro empate con Jones enchufando un triple a 19 segundos. Se podría haber hecho falta antes del triple pero no. La última fue para Omari Moore, no acertó y nos fuimos la segunda prórroga, con 97-97. El segundo alargue empezó con los locales por delante y mandando. Un rebote ofensivo de COstello fue clave para no quedarse atrás, 103-101. Pero ahora Partizan estaba suelto, confiado, aguerrido... y se lo llevó. Una pena el tema de las pérdidas, que acabó pasando factura y menoscabando la confianza. A resetear y a pensar en Burgos, que no será sencillo después de esta paliza.
Go to News Site