Un convoy británico cargado de azúcar y ron se perdió en 1812 y ahora sus restos aparecen bajo la arena de Sable Island
elDiario.es

Un convoy británico cargado de azúcar y ron se perdió en 1812 y ahora sus restos aparecen bajo la arena de Sable Island

Entorno hostil - Al inicio se pensó en el HMS Barbadoes pero el tamaño y la estructura del casco indicaron un barco más pequeño, lo que llevó a revisar registros hasta encajar con el Swift Un barco español apareció donde no tocaba en México y ahora saben por qué Ánimas de la Victoria acabó hundido El mar puede parecer tranquilo mientras debajo se mueven bancos de arena que cambian sin parar. Sable Island aparece en ese escenario como un lugar donde los barcos acaban varados con facilidad. Esa isla concentra hundimientos porque las corrientes empujan a las embarcaciones hacia zonas poco profundas que no se ven a simple vista. A esto se une que la niebla entra de golpe y reduce la visibilidad en minutos, lo que obliga a navegar casi a ciegas. Además, el terreno marino no se queda quieto, ya que las dunas sumergidas se desplazan y alteran rutas que antes eran seguras. Ese conjunto de factores convierte la zona en un punto donde los errores se acumulan prácticamente sin poder hacer nada y terminan en encallamientos. Muchos cascos quedan atrapados sin margen de maniobra Ese mismo entorno explica el tipo de hallazgos que se han producido en la isla, donde un equipo logró identificar restos concretos tras meses de trabajo, como recogió The Chronicle Herald. Arqueólogos de Parks Canada confirmaron que los fragmentos encontrados pertenecen al Swift después de estudiar materiales, dimensiones y contexto histórico. El trabajo partió de piezas expuestas por una tormenta en febrero de 2024, y a partir de ahí se reconstruyó el origen del barco. La identificación tiene relevancia porque permite relacionar restos físicos con un episodio documentado del siglo XIX . Ese paso no suele darse en este tipo de investigaciones. En septiembre de 1812 cuatro naves avanzaban bajo mando de Thomas Huskisson con carga valiosa y prisioneros La isla acumula más de 350 naufragios desde 1583 y por eso se conoce como el Cementerio del Atlántico . La navegación se complica porque los bancos de arena cambian de forma y posición con rapidez, y así los mapas pierden fiabilidad en poco tiempo. A esa dificultad se suma una niebla frecuente que reduce la orientación incluso en trayectos cortos. Muchas embarcaciones llegaron a la zona sin tiempo ni espacio para corregir rumbo, y al tocar fondo quedaban atrapadas. Algunos restos desaparecieron por completo, mientras otros quedaron enterrados bajo capas de arena que los ocultaron durante siglos. Ese historial explica por qué aparecen fragmentos en momentos puntuales. Un convoy sufrió un temporal en plena guerra El caso del Swift se sitúa en septiembre de 1812, en plena Guerra de 1812 , cuando un convoy de cuatro barcos navegaba bajo el mando del capitán Thomas Huskisson. La expedición transportaba plata, ron, azúcar y prisioneros hacia Terranova, y avanzaba en grupo para proteger la carga. Una tormenta alteró la ruta y empujó a varias naves hacia una zona de riesgo cerca de la isla. Tres barcos encallaron en ese episodio, aunque solo uno dejó restos que coinciden con los registros estudiados. Los supervivientes pasaron días aislados hasta que llegó ayuda , y ese hecho quedó reflejado en documentos navales. Ese contexto permitió a los investigadores acotar la búsqueda. Las pruebas materiales resultaron decisivas para confirmar la identidad del barco. El equipo analizó piezas de madera y cobre que habían quedado al descubierto, y detectó en el metal la flecha ancha , símbolo británico. También encontraron un sello con fecha de 1810, lo que encajaba con la cronología del convoy. La madera correspondía a cedro de Bermudas, un material habitual en la construcción naval de esa época. Esos datos permitieron vincular el hallazgo con una embarcación concreta sin depender solo de archivos históricos. La coincidencia entre materiales y documentos reforzó la conclusión final. Los investigadores protegieron los restos tras documentarlos Tras documentar cada pieza, los investigadores cubrieron de nuevo los restos con arena para evitar su deterioro. El equipo decidió proteger el lugar porque la exposición al aire y al agua aceleraría el desgaste. Parks Canada mantiene un plan de seguimiento que incluye revisiones periódicas del terreno. Cada tormenta puede dejar al descubierto nuevos fragmentos, y por eso el monitoreo se mantiene en el tiempo. El objetivo es ampliar la información sin alterar el estado del sitio. Esa estrategia convierte la isla en un espacio que guarda y revela datos según cambian las condiciones . Un análisis descartó otra nave y señaló al Swift Al principio se pensó que los restos podían pertenecer al HMS Barbadoes , ya que era el naufragio más conocido en la zona para ese periodo. Sin embargo, las dimensiones del casco encontrado indicaban un barco más pequeño. El análisis mostró que tenía un solo mástil y una cubierta sencilla, características que no encajaban con el Barbadoes . Esa diferencia obligó a revisar los registros con más detalle y a considerar otras opciones. Finalmente, los datos coincidieron con el Swift y descartaron la hipótesis inicial. Ese cambio permitió cerrar la identificación con mayor precisión.

Go to News Site