Faro de Vigo
Día de concentración, de calma, el de ayer. Tras la intensa jornada vivida el viernes con la procesión de la Virgen de los Dolores, patrona de Cangas, las cofradías dedican el tiempo a preparar las imágenes que van a salir en procesión la próxima semana. Con poca ceremonia y mucho ajetreo, las cofradías realizaron ayer el traslado de las imágenes que se guardan en la Casa de Novenas a la excolegiata. Allí las preparan para procesionar y la excolegiata se convierte en un auténtico museo de Semana Santa, donde se pueden ver las imágenes de Cerviño. Tras el trasiego de la mañana, el templo abrió sus puertas a las 18.30 horas. Con el párroco de Cangas, Santiago Pérez, confiesa al mismo tiempo que miembros de la cofradía trabajan en las imágenes y en la disposición del templo. A la entrada a la derecha, se instala el paso del Nazareno. Allí estaban a vuelvas con las forquetas nuevas intentando buscar una manera de protegerlas. Un poco más adelante, el paso de la Borriqiulla y después, la Virgen de la Soledad, que el miércoles sale en procesión portada solo por mujeres, en una de esas procesiones que pone la carne de gallina, cuando las portadoras levantan en el Eirado do Sinal la imagen por encima de los hombros. La Soledad, vestida de negro, ocupa el lugar que ocupaba hasta el viernes por la tarde la Virgen de los Dolores, que ya al final de la procesión quedó instalada en la nave de la izquierda, según se entra por la puerta principal. A su lado, el Cristo de la Pila, el Cristo del Consuelo, San Pedro, el Cristo del Perdón y la Santa Cena. Este último paso aún sin el sabroso y auténtico menú con el que acostumbra salir en procesión. Es uno de los pasos que más dificultades tiene para salir del templo, debido su gran tamaño y por el hecho de que se traslada sobre ruedas. Es escalón que hay para entrar en la colegiata representan todo un obstáculo, pero también sirve para medir la pericia de los portadores.
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