Canarias Ahora
Si la repostería europea es puro arte, la oceánica no se queda atrás, y en concreto la papú tiene todos estos platazos A nadie le amarga un dulce por Oceanía: los 5 postres más reconocidos en Nueva Zelanda Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres de Oceanía, Papúa Nueva Guinea juega en otra liga. Su historia culinaria, profundamente ligada a la subsistencia, la agricultura local y una enorme diversidad cultural, explica por qué los dulces aquí no son elaborados ni sofisticados. Aquí lo dulce es natural, directo y muchas veces fruto de lo que ofrece la tierra. En este recorrido por la repostería papú asoman preparaciones que cualquier viajero ha visto —o probado—: platos con coco, plátano o taro, más cercanos a la cocina tradicional que a la pastelería clásica. Papúa Nueva Guinea puede dividirse en cientos de culturas y lenguas, pero hay algo que la mantiene unida: su manera sencilla de entender lo dulce. 1. Sago pudding Uno de los dulces más habituales. Se elabora con almidón de sagú, agua o leche de coco y azúcar. Tiene textura gelatinosa y es muy común en distintas regiones. 2. Banana frita Plátanos fritos, a veces rebozados, que se consumen como postre o merienda. Es una de las formas más simples y extendidas de dulce. 3. Tapioca con coco Postre elaborado con perlas de tapioca cocidas en leche de coco. Es suave, ligeramente dulce y muy ligado al día a día. 4. Taro dulce Raíz de taro cocida o machacada con coco y azúcar. Es uno de los alimentos básicos que, en su versión dulce, funciona como postre. 5. Fruta tropical con coco Papaya, mango o piña servidos con coco rallado o leche de coco. Es probablemente la forma más común de cerrar una comida. Papúa Nueva Guinea demuestra que el postre no siempre necesita elaboración. Sus dulces hablan de tierra, de coco y de una cocina donde lo dulce no se construye, se recoge. A veces, entender un país empieza por aceptar que el mejor postre es la fruta que acaba de caer del árbol.
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