COPE
Sin Montero, Taylor ni López-Arostegui, Valencia Basket tenía una visita de esas que en ACB aseguran sudar la gota gorda: San Pablo Burgos. Además, viniendo de caer en una doble prórroga en Belgrado. Le costó tener buena energía de salida, normal. El 22-15 con el que se cerró el cuarto lo atestiguaba. El equipo reaccionó con un gran De Larrea al mando. Sus doce puntos le dieron empaque al juego ofensivo del equipo ante el empuje de Samuels y Corbalán. Tras coger una primera renta, con triple de Moore en transición, 22-28, los taronja volvieron a ceder algún rebote y a errar algún tiro metible. Al descanso, 38-38. Mejor pero aún sin dominar el juego. El rebote y las pérdidas, 8, aspectos a mejorar a través de la defensa. En eso podía ayudar y mucho Isaac Nogués, acostumbrado a impactar en los partidos desde atrás. No es raro que los mejores minutos fueran con él en pista, 49-56, minuto 26. Un tiro libre de Sako, para un colectivo 5 de 12 (46%), puso esta máxima y la lupa en este tema. En choques ajustados, puede ser un lastre importante. Lo bueno es que el interruptor de la defensa ya se había pulsado. Eso trajo la tormenta para Burgos. En nada, el marcador se rajó, 54-68. El rebote ya era vistante. Ninguna pérdida en estos diez minutos. Ya era cuestión de no pegarse un tiro en el pie. De seguir defendiendo y dominando el rebote. También cuenta el coraje y la calidad del rival, que aún quería un último envite. Su músculo en la zona, cincuenta de sus setenta puntos fueron en pintura, apretaron el marcador 70-75 a minuto y medio del final. Unos libres de Larry para subir sus techos anotadores (20 puntos) y de valoración (26) en ACB. Y otra victoria para Valencia Basket que cierra una exigente semana con sonrisa.
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