La Opinión de Murcia
Aún no me he recuperado del susto que me llevé cuando supe lo de Zapatero. Un claro ejemplo de hasta qué punto la realidad supera a la ficción. Por suerte -y de lo que me siento muy orgullosa- una tiene amigos de todos los colores, así que tan pronto me llegó la corriente de que todo es un invento, me llegó la otra, pidiendo la horca. Así de divertido es el género humano.
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