LA NACIÓN
Lo ocurrido esta semana frente a la casa del presidente Álvaro Uribe Vélez no fue una protesta pacífica ni un legítimo ejercicio artístico o democrático. Fue un acto de intimidación política impulsado desde el odio y la persecución que algunos sectores hoy pretenden normalizar en Colombia. Y hay que decirlo con claridad: ¡miserables y cobardes! […]
Go to News Site