Cope Zaragoza
En la sección 'Reflexionando con Mario Alonso Puig' del programa 'Herrera en COPE', presentado por Alberto Herrera, el prestigioso cirujano y conferenciante ha abordado una de las grandes tensiones de la sociedad actual: el auge del individualismo frente a la necesidad de mantener los vínculos comunitarios. A raíz de la carta de una oyente preocupada por una cultura que promueve el "yo por encima del todo", Puig ha ofrecido una profunda reflexión sobre cómo encontrar el equilibrio. El doctor ha calificado la carta de la oyente como un texto "lleno de profundidad y sabiduría" que pone en valor el vínculo humano. Según Puig, aunque el autocuidado es importante, el verdadero problema es la desconexión. "Si yo solo me miro a mí, no te puedo mirar a ti ni puedo mirar a nadie más", ha señalado. Considera que la sociedad actual favorece el egocentrismo, lo que nos vuelve "bastante indiferentes a lo que otros quieren, necesitan y anhelan". Para Puig, la clave no está en elegir entre uno mismo y los demás, sino en saber encontrar el momento para cada cosa. Ha explicado que si una persona está perdiendo salud o energía, cuidarse "no es un gesto de egoísmo, es un gesto de inteligencia". Sin embargo, ha añadido que "si ves que tú estás bien y otra persona no está bien, a lo mejor es el momento de pensar en cómo ayudar a la otra persona a estar un poquito mejor". El experto ha profundizado en cómo se forma la identidad, explicando la diferencia entre la autoimagen (cómo nos vemos, generada en los primeros dos años) y el autoconcepto (la narrativa que creamos sobre nosotros mismos). La suma de ambas conforma el 'yo', pero Puig advierte: "Nunca eres esa persona, eres mucho más que esa persona". Utilizó la analogía de Van Gogh, que no es solo uno de sus cuadros, sino el artista completo. Según el doctor, cuando una persona se olvida de la conexión con los demás y de interactuar con el entorno, ese autoconcepto "se hace muy rígido". Las relaciones humanas son fundamentales para flexibilizarlo. "Cuando conectas con personas que ves que, a base de esforzarse, superan dificultades que parecen imposibles de superar, y tú tienes el autoconcepto o la autoimagen de 'esto nunca lo superaré', en ese momento dices, "igual sí puedo superarlo", ha detallado. La conversación, guiada por Alberto Herrera, también ha explorado temas como el sacrificio y la paternidad. Ante el retraso en la edad para tener hijos por motivos como no tener "la casa que quiero" o "el sueldo que quiero", Puig ha reconocido que es lógico que desde esa mirada se viva como una "carga". Sin embargo, ha contrapuesto esta visión con otra realidad más profunda. Puig sostiene que existen dos realidades que no son incompatibles: la de la superficie, que implica cansancio y dificultades, y la de la profundidad, donde se experimenta una conexión inmensa. "¿Cuál es la que va a tener más peso en la vida de una persona? Aquella en la que ponga más atención", ha sentenciado. Esta segunda dimensión es la que se conecta con "la mirada de un hijo, lo que despierta en ti, lo que hace nacer en ti". Para ilustrarlo, ha compartido una experiencia personal tras una noche agotadora cuidando a su hijo enfermo. A pesar de pensar "ni en la peor de mis guardias he estado tan cansado", todo cambió con un simple gesto de su hijo. "Recuerdo que me miró, solo hizo eso, era muy pequeñito, me miró y dije, 'me ha valido la pena'", ha confesado. Finalmente, el doctor ha concluido que las recompensas más grandes a menudo provienen de los mayores sacrificios. Estas son experiencias inefables, que no se pueden explicar con el lenguaje, solo experimentar. La sensación de que el esfuerzo ha merecido la pena es la conclusión más poderosa, una que se reafirma con el tiempo: "Si me ha valido la pena ahora, me valdrá la pena después".
Go to News Site