Cope Zaragoza
El calor se ha instalado en La Rioja con temperaturas más propias de pleno verano que de finales de mayo. Los termómetros han registrado valores que se sitúan alrededor de 10 grados por encima de lo normal para esta época del año, con Rincón de Soto y Alfaro alcanzando los 33 grados, mientras que Calahorra, Aldeanueva de Ebro y Logroño han llegado a los 32 y 31 grados respectivamente. El divulgador meteorológico José Calvo, autor del blog Meteosojuela, ha confirmado que, aunque en abril hubo días cálidos, este “será el primer episodio de calor de importancia este año”. Este escenario contrasta con la situación de hace apenas una semana, cuando se registraron nevadas de más de 10 centímetros en la Ibérica riojana. La causa de este cambio drástico es la presencia de una dorsal anticiclónica en capas altas, acompañada de aire muy cálido y estable, y altas presiones en superficie. Según Calvo, esta configuración favorece la estabilidad y genera un “circuito de recalentamiento continuo del aire” que, al no haber viento, dispara las temperaturas y provoca “anomalías térmicas de entre 10 y 12 grados por encima de lo normal”. Este episodio de calor no será breve. José Calvo ha explicado que “estamos ante un episodio de calor de temperaturas muy altas y, además, de una duración muy larga, probablemente entre 7 y 8 días, y si no son más”. Durante este periodo, se espera que las temperaturas en el valle alcancen los 34 o 35 grados, con mínimas muy cálidas que se situarán entre los 16 y 18 grados. A pesar de las altas temperaturas, no se esperan fenómenos tormentosos de importancia. El experto señala que la estabilidad atmosférica impide la formación de tormentas organizadas con granizo. “Puede ser muy frecuente que por las tardes en la Ibérica aparezcan esas nubes de conversión que pueden dejar algún chubasco ocasional, pero, en principio, no hay actividad tormentosa reseñable”, ha concluido Calvo.
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