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El viaje a Simancas del salterio de 1512: la joya palentina que guarda la liturgia de San Antolín busca recuperar su esplendor | Collector
El viaje a Simancas del salterio de 1512: la joya palentina que guarda la liturgia de San Antolín busca recuperar su esplendor
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El viaje a Simancas del salterio de 1512: la joya palentina que guarda la liturgia de San Antolín busca recuperar su esplendor

Un tesoro bibliográfico de la Diócesis de Palencia ha iniciado un viaje para asegurar su futuro. El obispo de Palencia, Mikel Garciandía, ha entregado el 'Salterio para el uso de la diócesis de Palencia', una obra impresa en 1512, en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León (CCRBC), con sede en Simancas. En el acto, Garciandía estuvo acompañado por el delegado diocesano de Patrimonio, José Luis Calvo, y el miembro de la delegación, Antonio Rubio, siendo recibida la pieza por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja. La relevancia de esta pieza, que por poco no es considerada incunable, es triple, según ha explicado el delegado diocesano de Patrimonio, José Luis Calvo. En primer lugar, detalla que es un libro que contiene "toda la salmodia y todos los ritos de las ceremonias de la diócesis de Palencia" del siglo XVI. Además, destaca por sus tapas, que contienen una pintura del siglo XV de la escuela de Pedro Berruguete. Por último, el valor del libro reside en que "este salterio contiene la liturgia de San Antolín", el patrón de la ciudad y la diócesis. El consejero Gonzalo Santonja ha señalado que el salterio "es un ejemplar del periodo post-incunable, impreso en pergamino a dos tintas, color negro y rojo, que conjuga las técnicas tipográficas y xilográficas". Este documento de excepcional valor histórico, propiedad de la parroquia de San Pedro de Amusco (Palencia), fue impreso en Logroño y tiene unas medidas de 36x28x7cm. Santonja también ha recordado que "era habitual el aprovechamiento de material fuera de uso" y que, en este caso, se usaron para la encuadernación unas tapas de madera de una pintura sobre tabla, lo que "convierte este valioso códice en una obra singular". El artífice de la obra fue Arnao Guillén de Brocar, uno de los impresores más influyentes del Renacimiento en España. De posible origen francés y formado en Toulouse, estableció su taller en Pamplona en 1490 y posteriormente se trasladó a Alcalá de Henares, donde en 1514 imprimió la famosa Biblia Políglota Complutense por encargo del cardenal Cisneros. Fue el obispo Juan Rodríguez Fonseca, quien dirigió la diócesis palentina entre 1505 y 1514, el que encargó a Brocar la impresión de varios libros litúrgicos. Entre ellos se encontraban el 'Salterio para el uso de la diócesis de Palencia', evangeliarios y epístolas, todos ellos anteriores a la reforma litúrgica del Concilio de Trento. El ejemplar, que se encuentra completo, presenta deterioros notables debido al paso del tiempo. Entre los daños se cuentan suciedad, manchas por uso, deformaciones y abundantes gotas de cera solidificadas en el pergamino. Aunque la encuadernación es robusta, carece de su cubierta de piel original, lo que ha provocado daños en la superficie pictórica de las tapas de madera. La intervención en el CCRBC tendrá una duración aproximada de seis meses y un coste cercano a los 23.000 euros. Un equipo multidisciplinar se encargará de los estudios y trabajos de restauración para profundizar en el conocimiento histórico y material de la obra, con el objetivo de devolverle su esplendor y asegurar su conservación para las futuras generaciones.

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