Faro de Vigo
El eco de las risas infantiles rompió en la mañana de este viernes la solemnidad de los pasillos de la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra. Los despachos oficiales, a menudo envueltos en el frío lenguaje de la burocracia, se transformaron en un aula abierta para el alumnado de sexto de Primaria de los colegios A Reigosa y Cordo Boullosa de Ponte Caldelas. Una treintena de escolares que, lejos de la teoría de los libros de texto, pisaron la moqueta institucional para entender, de primera mano, cómo se mueve el engranaje del Estado en su provincia.
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