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Prevención de incendios en Madrid: más de 300 bomberos y un ejército de ovejas y cabras | Collector
Prevención de incendios en Madrid: más de 300 bomberos y un ejército de ovejas y cabras
Cope Zaragoza

Prevención de incendios en Madrid: más de 300 bomberos y un ejército de ovejas y cabras

Con la llegada del calor, la Comunidad de Madrid ha intensificado sus labores de prevención de incendios forestales, una tarea crucial que se desarrolla durante el otoño, el invierno y la primavera. En este esfuerzo, la región cuenta con unos aliados inesperados pero altamente eficaces: el ganado. Sorprendentemente, el 71% del terreno forestal es limpiado por rebaños de ovejas, cabras, vacas y caballos, cuyo pastoreo resulta fundamental para reducir el combustible vegetal antes de la temporada estival. El resto de la superficie es acondicionada por los retenes forestales. Desde el pasado mes de octubre, más de 300 bomberos forestales se han desplegado por puntos estratégicos de la región, desde la Sierra de Guadarrama hasta zonas cercanas a urbanizaciones. Su misión es podar, desbrozar y eliminar restos vegetales que, con las altas temperaturas, se convierten en un riesgo. Para ello, emplean tanto maquinaria manual como pesada. Marta Jérez, jefa de servicio de incendios forestales de la Comunidad de Madrid, detalla el método de trabajo: "Primero, el retén pasa con sus motosierras haciendo todo el trabajo de poda y dejándolo acordonado, para que después pase la máquina haciendo toda la trituración de restos, incorporación de la materia orgánica al suelo". Este año, las actuaciones preventivas abarcan más de 1.500 hectáreas de monte y más de 74 kilómetros de pistas forestales repartidas en cerca de 50 municipios. El trabajo más extenso, sin embargo, lo realiza el ganado. Estos bomberos de cuatro patas se alimentan del pasto y los rebrotes que, una vez secos, actuarían como gasolina en un incendio. Uno de los ganaderos que participa en el programa es Javier de los Nietos, propietario de un rebaño de 600 ovejas y cabras que pastan desde Miraflores de la Sierra hasta la Universidad Autónoma. Según explica, "una cabra o una oveja se alimenta al día de 3 kilos de materia vegetal", lo que significa que solo su ganado retira casi dos toneladas de biomasa combustible cada día. Javier subraya que los animales realizan una labor que la maquinaria no puede igualar. "No sustituyen a una desbrozadora, porque lo que están haciendo es abonar cada metro cuadrado y dispersar todas las semillas, o sea, que no hacen las máquinas". Al moverse en grandes grupos, el impacto del desbroce es muy localizado y potente, y además de limpiar, fertilizan el suelo y ayudan a la regeneración de la flora autóctona. Francisco, otro ganadero con 200 vacas y ovejas, colabora desde hace casi diez años en la sierra de Madrid. Aunque reciben una compensación, su labor no está exenta de dificultades. "Nosotros, por ejemplo, tenemos muchos problemas de agua, entonces, tenemos que llevarles agua a esos puntos, que ahí no hay agua", comenta. A pesar de los retos, su contribución es vital para que, cuando llegue el verano, el monte madrileño esté más preparado y protegido frente a la amenaza del fuego.

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