COPE
El entrenador del Elche, Éder Sarabia, ha repasado las emociones vividas tras asegurar la permanencia en Primera División en la última jornada. El técnico ha calificado el encuentro contra el Girona en Montilivi como una final absoluta debido a la tremenda igualdad de la Liga y la muchísima presión que conllevaba. Sarabia se ha mostrado contentísimo por todo lo que supone haber logrado el objetivo. Las emociones han sido terribles, según ha confesado el propio entrenador, que ha pasado del llanto a la risa en los últimos días. "Cuando consigues el ascenso, como ocurrió la temporada pasada, evidentemente lo quieres mantener", ha afirmado Sarabia. Y agregaba: "El deseo era seguir disfrutando de esta liga, de visitar grandes estadios y de enfrentarse a equipazos para continuar ilusionando a la afición ilicitana". Sarabia ha comparado la situación con la del ascenso de la temporada pasada, que también se decidió en los últimos partidos. Sin embargo, ha matizado que, si bien entonces tuvieron que ganar los dos últimos encuentros, el rival final, el Depor, no tenía nada en juego, lo que facilitó una victoria holgada por 0-4. El partido de este año, en cambio, fue una final absoluta que compitieron hasta el final. La tensión fue tan alta que Sarabia ha llegado a comparar la experiencia con la máxima competición europea: "Era la final de la Champions". Ha descrito las emociones y la presión como terribles, pero ha subrayado que el equipo lo ha jugado muy bien y que, por tanto, nos lo merecemos. Durante el partido, hubo un momento de calma aparente cuando los resultados de otros encuentros favorecían al Elche, pero el técnico prefirió no confiarse. De hecho, ha revelado una anécdota con el dueño del club. "El dueño ha empezado a decir, 'ya está, ya está'", a lo que Sarabia respondió que no, que el árbitro había pitado una falta. El propietario insistió: "no, no, que los resultados nos valen". A pesar de ello, el equipo se mantuvo centrado en su propio partido hasta el último instante. Uno de los puntos clave de la temporada, según ha reconocido Sarabia, ha sido la paciencia del dueño del club durante los momentos más delicados. El entrenador ha defendido que "ningún cambio te asegura nada" y que lo que realmente da resultados es "tener la idea clara de por dónde quieres tirar" y analizar el trabajo realizado. "El equipo hacía muchas cosas bien y que iba por buen camino", ha insistido. Para el técnico, la conexión y la unión dentro del club, con la directiva y el cuerpo técnico, ha sido fundamental para entender que era el camino con el que se iba a conseguir la salvación. En el plano deportivo, ha explicado que en la segunda parte contra el Girona "nos ha tocado replegar más, defender", una tarea que el equipo ejecutó "bastante bien", concediendo solo una ocasión clara del rival que terminó en el palo.
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