La Opinión de Murcia
Como para la mayoría de los murcianos, una escultura de Salzillo, aparte de sus méritos artísticos, nos resulta casi una figura sagrada, el hecho de entrar en una sala donde te encuentras con su Dolorosa totalmente desmontada y hasta desmembrada, viene a resultar como si, de repente, alguien te invitara a presenciar una autopsia cualquiera.
Go to News Site