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Víctor Serrano, nutricionista, habla del 'boom' de la espirulina y otros suplementos: ¿solución mágica para tu salud o simple marketing? | Collector
Víctor Serrano, nutricionista, habla del 'boom' de la espirulina y otros suplementos: ¿solución mágica para tu salud o simple marketing?
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Víctor Serrano, nutricionista, habla del 'boom' de la espirulina y otros suplementos: ¿solución mágica para tu salud o simple marketing?

La espirulina se ha convertido en uno de los suplementos nutricionales más populares, impulsada por influencers y la promesa de una vida más saludable. Sin embargo, el experto Víctor Serrano advierte de que, aunque "puede ser útil en muchos casos, no es un producto mágico". Este fenómeno se enmarca en una tendencia donde se confía en soluciones rápidas que a menudo carecen de un respaldo científico sólido. La espirulina es un suplemento en polvo que proviene de un tipo de alga, disponible en cápsulas o comprimidos. Se ha hecho famosa como superalimento por ser rica en proteínas, hierro y antioxidantes. Serrano señala que "que un alimento tenga nutrientes interesantes no significa que sea necesario para todo el mundo". Según el experto, puede servir como complemento en dietas pobres o para personas con necesidades concretas, pero no hace milagros. Aunque se estudia su posible ayuda en la fatiga leve y la recuperación deportiva, Serrano insiste en que "aún no hay suficientes estudios" que lo confirmen de manera concluyente. En redes sociales, a la espirulina se le atribuyen beneficios como aumentar la energía, mejorar el sistema inmune y ayudar a perder peso. Sin embargo, el experto es claro al afirmar que "muchas de esas promesas no están demostradas". La industria vende una idea muy atractiva pero poco realista. Este marketing de la salud instantánea genera, según Serrano, una "falsa sensación de seguridad". Muchas personas piensan que por tomar espirulina ya cuidan su salud, pero el impacto del suplemento es "muy bajo" si se mantienen malos hábitos como dormir poco, comer mal o llevar una vida sedentaria. No se trata de "demonizar a la espirulina, pero tampoco tenemos que idealizarla", aclara el experto. Puede ser un buen complemento, pero nunca "la base de una buena salud". El problema principal no es el producto, sino las expectativas irreales que se depositan en él. Una preocupación importante es la calidad, ya que "no todos los suplementos tienen la misma calidad ni el mismo control". Serrano advierte que algunos productos a base de algas pueden tener problemas de contaminación por metales pesados, por lo que recomienda fijarse en la procedencia, las certificaciones y comprar marcas fiables. Además, existen riesgos al tomar suplementos sin supervisión profesional, especialmente en casos de embarazo, enfermedades preexistentes o si se toma medicación. Serrano desmonta un mito común: "A veces pensamos que por ser natural no puede hacer daño, pero eso no es cierto". Junto a la espirulina, otros productos como la chlorella, el matcha, la kombucha, el colágeno o el magnesio viven su momento de gloria. Aunque algunos como el colágeno o el magnesio tienen "cierta evidencia" para usos concretos, ninguno es milagroso ni imprescindible para todo el mundo. Para saber si una persona necesita un suplemento, Serrano recomienda primero "revisar sus hábitos: cómo come, cómo duerme, si se mueve". La pregunta fundamental no debe ser "¿qué suplemento tomo?", sino "¿qué necesito mejorar?". "Muchas veces buscamos el producto antes que el hábito, y la salud, pues, casi nunca viene en cápsulas, es cuestión de hábitos que vamos cogiendo", concluye.

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