COPE
La provincia de Teruel se enfrenta a una situación crítica en la gestión de los exámenes de conducir. Actualmente, solo hay dos examinadores disponibles para todo el territorio, lo que ha provocado listas de espera de hasta mes y medio. Esta problemática, abordada en el programa 'Mediodía COPE en Teruel', afecta gravemente tanto a las autoescuelas como a los aspirantes a conductores, que ven cómo su proceso de formación se dilata y encarece. Elisa, profesora de la autoescuela turolense, explica el impacto directo de esta carencia: "Pensando que uno de los fines principales de una autoescuela es llevar a sus alumnos al examen, pues te puedes imaginar hasta qué punto nos puede afectar en nuestro trabajo diario". La magnitud del problema se evidencia en las cifras: la provincia gestiona entre 5.000 y 7.000 exámenes anuales, con un pico de hasta 2.000 pruebas solo en verano, lo que hace que la perspectiva estival sea especialmente preocupante. Los alumnos reciben la noticia de los retrasos de forma "fatal", según Elisa. Muchos son estudiantes que han venido a Teruel y necesitan examinarse antes de volver a sus lugares de origen. La incertidumbre es total, ya que no se les puede asegurar una fecha concreta. Esta situación obliga a los alumnos a "cortar su aprendizaje de la conducción a expensas de que Tráfico nos diga qué día y qué hora nos va a dar el examen", con el coste económico que supone retomar las clases prácticas después de un parón tan prolongado. Paradójicamente, Aragón y, en concreto, Teruel, se encontraban entre los territorios con menos demora, lo que ha provocado un "efecto llamada". Alumnos de comunidades vecinas como Cataluña o la Comunidad Valenciana, donde las esperas alcanzan de tres a seis meses, viajaban a Teruel para examinarse. "Hemos notado muchísimas llamadas", confirma Elisa, pero las autoescuelas locales han tenido que "decidir no coger gente que venga de traslado" porque ahora "quien se está atascando es la propia provincia de Teruel". La logística de los examinadores es compleja. La jefatura cuenta teóricamente con cuatro plazas, pero solo dos están operativas. Estos deben repartirse entre Alcañiz (dos días) y Teruel (tres días). De este tiempo, se descuentan las jornadas dedicadas a exámenes teóricos y pruebas de circuito cerrado para vehículos pesados y motos, reduciendo drásticamente el tiempo para los exámenes prácticos de coche a apenas día y medio a la semana, algo que Elisa considera "no es posible ni es factible". Desde la Subdelegación del Gobierno en Teruel, su responsable, Enrique Gómez, ha confirmado en los micrófonos de COPE que la situación se debe a que, de los cuatro examinadores, "hay dos personas que están con una incapacidad temporal". Gómez ha anunciado que, al constatarse que las bajas se prolongarán, "se ha decidido reforzar" el servicio con una incorporación temporal en los próximos días para "volver sin ningún problema al ritmo que había previamente". No obstante, el subdelegado también ha matizado que "había huecos en agenda vacantes que estaban sin coger" y que, en términos globales, "el número de jóvenes que se saca el carnet a los 18 años ha descendido con respecto a años anteriores", atribuyéndolo a nuevos modelos de movilidad como los patinetes. Sin embargo, las autoescuelas no consideran que esta medida sea suficiente. Elisa se muestra escéptica ante el anuncio: "Si crees que con un mes y una persona es válido, pues que venga Dios y lo vea". Teme que el verano complique todavía más el panorama, ya que el refuerzo llegará solo para un mes y los examinadores restantes tienen derecho a sus vacaciones. "Nos augura muy, muy, muy, muy, muy mal verano", concluye.
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