Cope Zaragoza
Una situación surrealista se ha apoderado del derbi entre Torino y Juve en el estadio Olimpico Grande Torino. Programado para las 20:45, el inicio del partido ha sido pospuesto hasta las 21:45 debido a las amenazas de los aficionados bianconeri de invadir el campo si el árbitro daba el pitido inicial. El clima de tensión recuerda a lo sucedido en Roma el 21 de marzo de 2004, cuando el derbi de la capital fue suspendido por un rumor falso. El origen de la caótica situación ha sido el grave apuñalamiento de un aficionado de la Juventus de 45 años, miembro del grupo ultra de los Viking. El hombre fue trasladado en código rojo al hospital Mauriziano y posteriormente al CTO. Este suceso se enmarca en los violentos disturbios que estallaron antes del partido y que ya han provocado 8 detenciones entre los seguidores juventinos. La reacción de los ultras de la Juventus no se hizo esperar. En un primer momento, abandonaron el sector de invitados del estadio en señal de protesta. Sin embargo, más tarde regresaron para hablar directamente con el capitán del equipo, Manuel Locatelli, a quien le pidieron expresamente que el equipo no disputara el partido. El CEO de la Juventus, Damien Comolli, se pronunció sobre los hechos en declaraciones a Dazn, confirmando la petición de los ultras. "Hay un aficionado nuestro en el hospital, por eso están pidiendo no jugar, pero el partido no está en riesgo", afirmó Comolli. Además, añadió su intención de visitar al seguidor herido: "Después del partido iré al hospital a hablar con el aficionado si será posible”. A pesar de las palabras del directivo, la situación en el estadio sigue siendo muy tensa. Mientras las delegaciones de ambos equipos permanecen en los vestuarios, los ultras de la Juventus han continuado entonando cánticos desde la grada en los que instan a los jugadores a no jugar el partido, manteniendo en vilo la celebración de uno de los derbis más importantes de Italia.
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