ABC
BAIC es la marca bajo la que llegan a Europa los modelos que en su país de origen, China, se comercializan como Beijing. Es el nombre de la capital del país, y es bastante lógico que allí se emplee esa denominación, ya que BAIC (Beijing Automotive Industry Holding Co) es el fabricante de la ciudad, con una fuerte participación financiera de su Ayuntamiento y considerado el quinto grupo más fuerte del país, abasteciendo de coches en exclusiva, por ejemplo, a la flota de taxis pequinesa. De hecho, tanto el X55, un SUV de 4,62 presentado hace unos meses y que parte de 27.495 euros, como este nuevo X75, SUV también pero algo más grande con sus 4,75 metros, lucen en su carrocería el nombre Beijing, y solo un pequeño logotipo en el portón nos recuerda que, al menos en nuestro continente, estamos ante un BAIC. Curioso, como poco. Y el X75 va en la misma línea que el citado X55, pues hay algunas analogías a nivel estético, la carrocería solo aporta 13 centímetros de longitud extra y la mecánica de gasolina es idéntica, un 1.5 de gasolina con cuatro cilindros que cuenta con inyección directa y turbo, rinde 177 CV de potencia y 305 Nm de par máximo, y se combina con un cambio automático de doble embrague y 7 marchas. En el caso del nuevo X75, eso se traduce en una velocidad punta de 200 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos. Puede que no sean prestaciones sobrecogedoras, pero el motor mueve suficientemente bien los 1.725 kilos del conjunto, tanto en ciudad como si salimos a carretera o a autovía, escenarios estos últimos donde el X75 cumplirá bien como vehículo familiar para todo uso. Con 4,75 metros de largo, 1,89 de ancho y 1,72 de alto, y una distancia entre ejes de 2,80 metros, se consigue que las cinco plazas sean muy amplias, destacando el espacio para las piernas en la segunda fila, mientras que el maletero se conforma teóricamente con 410 litros, poco para un SUV de este tamaño por más que, en la práctica, ese volumen parezca algo mayor. Y bajo el plano de carga encontramos una rueda de repuesto, elemento ya poco habitual pero que muchos usuarios prefieren al kit de reparación de pinchazos, de eficacia cuestionable en demasiadas situaciones. No obstante, vemos el BAIC X75 como un modelo especialmente dirigido a un público que no requiere la etiqueta Eco, pues tiene distintivo C. E idóneo también para conductores que no hagan enormes kilometrajes anuales, pues el ahorro de carburante no es precisamente su fuerte. Homologa un consumo medio de 8,3 l/100 km, y no es solo por prescindir de la hibridación eléctrica en su mecánica, ya que tampoco ayuda mucho el citado peso, superior a 1,7 toneladas, o una aerodinámica solo correcta, con un Cx de 0,34 y neumáticos bastante anchos: 235/55R19. Y, por ejemplo, no hay función de ahorro 'stop/start'. El resultado, un gasto real que será difícil bajar de los 8 litros en nuestro día a día, si bien el depósito de 60 litros permite una correcta autonomía entre repostajes. Y aunque no es un SUV especialmente adaptado a la utilización por caminos, pues se conforma con tracción en las ruedas delanteras y las llantas de 19 pulgadas se asocian a neumáticos de perfil un poco bajo, el X75 permite adentrarse con ciertas garantías por pistas en buen estado, donde pone en juego una altura libre al suelo correcta y presume de ángulos de entrada y salida adecuados para un SUV familiar sin mayores ambiciones: 20 y 26 grados, respectivamente. En todo caso, estamos ante un vehículo ideado para el asfalto, y nuestro primer test se ha desarrollado básicamente en ese escenario, con mucha autovía y algo de carretera. Ahí, el X75 cumple bien, pues tiene un buen compromiso entre el rendimiento mecánico y el comportamiento rutero gracias a una dirección o unos frenos de funcionamiento adecuado, o una suspensión que trabaja bien, y que presume de equilibrio entre dinamismo y comodidad. Porque sin necesidad de un tarado demasiado firme de muelles y amortiguadores se ha logrado controlar el balanceo en curvas o rotondas, o filtrar bien las irregularidades de la calzada. Y a la sensación de confort contribuye una sonoridad mecánica y aerodinámica bien controlada; aunque sí llega hasta el interior cierta rumorosidad de la rodadura. El usuario, además, puede escoger entre dos programas de asistencia de la dirección, uno demasiado suave y otro con mejor tacto, mientras que son tres los modos de conducción: Comfort, Eco y Sport. Por sistema arranca siempre en el primero, y para pasar a Eco o a Sport el camino es distinto, curiosamente: Eco se activa solo desde la pantalla central táctil, mientras que la selección de Sport se hace desplazando el mando del cambio hacia la izquierda. Centralizarlo en un solo mando parecería más lógico, pero acabas habituándote. Aunque sí hay un capítulo donde el BAIC X75 brilla es el precio, pues la factura oficial de 34.995 euros se queda ahora en 29.995 euros, y eso es bastante menos de lo que piden por modelos similares las marcas de la competencia; incluso algunas con precios tan asequibles como los de Ebro, que participa en este segmento con su s800, o KGM, que propone aquí el Torres. Y no es solo que el BAIC X75 sea barato, sino que, además, viene muy bien equipado de serie. Por ejemplo, su interior nos recibe con un salpicadero que distribuye tres pantallas: el cuadro de instrumentos y la pantalla central táctil multimedia, de 12,3 pulgadas en ambos casos, y una tercera pantalla en la zona inferior central de la consola, de 7 pulgadas, para controlar la climatización. Pero cuando hay mucha luz ambiental, y no digamos si el sol incide directamente, ninguna de esas pantallas se ve demasiado bien. Y en la dotación de serie aparecen también llantas de 19 pulgadas, tapicería de símil piel o los asientos delanteros con ajuste eléctrico, calefacción y ventilación interna, así como climatizador de dos zonas, techo panorámico con apertura eléctrica de la mitad delantera, navegador, control de descenso de pendientes y equipo de sonido con 8 altavoces, entre otros elementos. Además, suma numerosos sistemas activos de asistencia, o ADAS, que no interfieren apenas en la conducción o lo hacen con discreción. En cuanto a la calidad general, nos parece adecuada para un modelo de su precio. Puede que el X75 no recurra a los mejores materiales y no tenga una construcción tan rigurosa como otros SUV de procedencia china llegados en los últimos tiempos, pero el aspecto general es agradable, no hay malos plásticos y pocos se llevarán una pobre impresión. Si acaso, criticaríamos que por malas carreteras o caminos se escuchen ciertos ruiditos de ajuste, aunque nada grave. Y en lo que se refiere a la red comercial y de posventa, punto que a muchos usuarios preocupa cuando valoran una marca china, BAIC cuenta actualmente con 26 concesionarios en nuestro país, pero el objetivo es alcanzar los 60, e incluso 70, para el 2028, cuando todas las provincias españolas contarían al menos con uno. Una red a la altura de una gama que crecerá rápidamente, pues para los próximos meses se esperan otros tres modelos, todos de estilo todoterreno y con mecánicas híbridas de gasolina y tracción a las cuatro ruedas: el BJ30, de 4,73 metros de largo, y, ya con reductora, el BJ40, de 4,79 metros, y el BJ60, de 5,04 metros.
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