La Opinión de Murcia
Falta de memoria. Uno de los objetos que hay en mi casa al que le tengo más afecto es un reloj que suena. Da las horas y los cuartos. Fue un regalo de boda, o sea que lleva 58 años sonando (me casé cuando tenía 9 o 10 años, me parece, no me acuerdo muy bien).
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