Faro de Vigo
Hay una imagen que casi todo el mundo imagina: un conejo en mitad de la carretera, de noche, iluminado por los faros de un coche. Está paralizado, no corre, no reacciona, se queda inmovil. Desde fuera podríamos pensar: «pero muévete». Pero el miedo no siempre es huída. A veces, es bloqueo y parálisis. El sistema nervioso se queda sin salida y responde quedándose inmóvil.
Go to News Site