Diario CÓRDOBA
Cada vez que veo a esos miles de jóvenes convertidos en auténticas mareas humanas que acuden a determinados exámenes y oposiciones, con esas caritas rozando el pánico ante la incertidumbre de sus resultados, después de haberse gastado los codos estudiando y sus padres sacrificándose; y me acuerdo de algunos impresentables políticos que no han hecho nada en su puñetera vida ni han pasado prueba alguna, viviendo como Dioses y gozando de unos privilegios indecentes; me dan ganas de tirarme a la calle y hacer una locura. O a lo peor la mayor locura la estamos haciendo mirando a otro lado sin afrontar el problema.
Go to News Site