Collector
Giriş Yap
Ignacio Marín, escritor: "Debemos ganar el relato de que lo revolucionario es ser de extrema derecha, drogarse y las criptomonedas" | Collector
Ignacio Marín, escritor:

Ignacio Marín, escritor: "Debemos ganar el relato de que lo revolucionario es ser de extrema derecha, drogarse y las criptomonedas"

Ignacio Marín (1984) combina su labor en el Partido Comunista de España (PCE) con la novela. Vallecano de cuna, politólogo y periodista presenta Hijos del caballo blanco, una radiografía sobre la droga en los barrios obreros y cómo ésta, especialmente la heroína, truncó los sueños de toda una generación. Después de Edifico España y Nadie corre más que el plomo, se consolida en la literatura crítica. PREGUNTA (P): Tercera vez que hablas con ElPlural.com. ¿Qué sensaciones a nivel personal tienes después de dos novelas? RESPUESTA (R): Satisfacción, por haber hecho un trabajo que está generando debate y conciencia. La cultura provoca preguntas y espero suscitarlas entre la gente que se acerca a mis libros. P: ¿Cómo está siendo la acogida frente a los otros dos libros?, ¿notas que se te conoce más? R: Este último libro se está moviendo muy bien en estas primeras semanas que lleva en circulación, porque he intentado describir una época sin tapujos y con toda la crudeza que tuvieron esos años y eso la gente lo valora, especialmente en mi barrio. P: ¿Qué papel desempeña Vallecas, siempre protagonista en tus obras, en este caso? (como barrio obrero, la leyenda popular de sus habitantes, el caballo marrón, etc) R: El barrio, efectivamente, es un personaje más, porque sin su inspiración, sin todas las injusticias que ha sufrido y sufre, no podría haber escrito nada. Escribo desde la rabia, no te voy a engañar, para hacer justicia y memoria. De hecho, este libro lleva ya Vallecas en su propio título Hijos del caballo blanco, una leyenda cruel, que cuenta que en Madrid se reían de una lechera vallecana, rubia y hermosa, y su caballo blanco, insinuando que la lechera volvía al barrio y se acostaba con el caballo, y así sus hijos serían bestias. Lejos de ofenderse, los vallecanos se llaman orgullosamente hijos del caballo blanco, porque son bestias, sí, pero bestias que se han levantado siempre contra la desigualdad y los ataques que han sufrido. Pero durante los ochenta pasamos de ser hijos del caballo blanco para ser esclavos del caballo marrón, la heroína, que con la complacencia del Estado vino a cargarse a toda una generación que quería cambiar el país. Pasamos de ser hijos del caballo blanco a ser esclavos del caballo marrón P: Hay gente, sobre todo la más joven, que piensa que la droga solo afectó en Galicia y, en el mejor de los casos, zonas como Cádiz. ¿Cuánto daño ha hecho Netflix en esto? (risas) R: ¡Ha hecho bastante daño! Ya desde la serie Narcos y en nuestro país con Fariña se empezó a ver al narcotraficante como alguien que mola, alguien trasgresor. El narcotraficante es un criminal y la droga es un veneno que destroza los barrios y a los jóvenes. Hemos de ganar el relato en una sociedad en la que parece que lo revolucionario es ser de extrema derecha, drogarse e invertir en criptomonedas. Hay una escena muy buena de Una historia del Bronx en la que Robert...

Go to News Site