La Jornada
Más allá de los consensos en formación sobre el cuasi estancamiento económico del país, se busca imponer una suerte de fideísmo para ver y entender nuestras cosas materiales de modo más optimista, o menos contrahecha. Pero, como advirtiera recientemente Alejandro Werner (“Llegaron las calificaciones”, Reforma, 22/5/26), la hora de las calificaciones llegó y no salimos bien evaluados.
Go to News Site