Cope Zaragoza
El viaje de Paco Morgado, el último gran trashumante activo de Extremadura, ha sufrido un duro revés. Su larga travesía a pie por las cañadas reales con más de un millar de ovejas merinas se ha visto interrumpida a su paso por Valladolid después de que aparecieran varias ovejas muertas y muchas otras enfermas. El rebaño ha sido inmovilizado y puesto en cuarentena por el SEPRONA y los servicios veterinarios a la espera de los resultados de los análisis. El propio pastor ha explicado que el incidente ocurrió en el tramo entre Tordesillas y Torrelobatón, donde sospecha que las ovejas "comerían un producto tóxico en la cañada". "Nos tienen aquí en cuarentena, y están analizando vísceras y sangre, a ver qué pasa", ha señalado, mostrando su urgencia por salir de allí ante la falta de agua y comida para los animales. Morgado, que lleva más de 50 años en el oficio, asegura que esta situación era previsible. "Esto ya se sabía, o sea, esto estaba anunciado, y precisamente estaba anunciado por mí", ha declarado. El pastor critica que "la cañada cada año era más estrecha". A esto se suman los "productos químicos que echan en los sembrados", que acaban intoxicando al ganado. A la espera de los resultados de los análisis, el pastor ya tiene un plan. Su intención es transportar el ganado en camión durante un tramo de unos 80 kilómetros para evitar las zonas de sembrados y una posible recaída. Tras superar esa parte, su objetivo es reanudar la marcha a pie. "Los últimos 6 u 8 días va a ser andando, yo quiero llegar arriba andando", ha afirmado, aunque reconoce que ve al ganado "un poco débil".
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