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Kia mantiene en el mercado el XCeed, un exitoso crossover derivado del Ceed que, de hecho, será actualizado próximamente; pero la marca surcoreana, curiosamente, retira de su catálogo los Ceed propiamente dichos: el compacto de cinco puertas y el familiar Tourer, toda vez que la versión ProCeed, un familiar de estilo deportivo, ya nos había dicho adiós hace tiempo. Sin embargo, el hueco que deja en la gama el Ceed fabricado en Eslovaquia se rellena con la llegada del K4, un modelo de carácter más global que se fabrica en Méjico y estaba ya a la venta en otros mercados fuera de Europa. En concreto, con tres tipos de carrocería: compacta, familiar y sedán. No está previsto que el K4 sedán se comercialice en nuestro continente, donde ese estilo de carrocería tiene menos éxito que en Norteamérica, pero sí lo harán las otras dos variantes, con un lanzamiento en dos fases: el K4 normal, un compacto de cinco puertas que se acerca a los cuatro metros y medio de largo, ya está a la venta en España, y es precisamente el que acabamos de probar por carreteras madrileñas, abulenses y segovianas, mientras que el familiar, bautizado K4 Sportswagon y con una longitud estirada hasta los 4,70 metros, lo hará probablemente tras el verano, y con un sobreprecio de 1.800 euros frente al K4 compacto comparable. Un K4 que supone un notorio salto frente al Ceed, pues de los 4,32 metros de este pasamos a los 4,44 metros de la carrocería convencional del nuevo modelo, con el que la marca coreana quiere captar clientela tanto del segmento C, al que pertenece realmente, como del segmento D, donde los coches son algo más grandes y, por supuesto, caros. Porque el Kia K4, que también se distingue por una estética completamente distinta a la del Ceed, aporta un extra de amplitud que muchos usuarios pueden buscar. Con 1,85 metros de anchura, 1,44 de altura y una distancia entre ejes de 2,72 metros (2,65 en el Ceed), se logra un habitáculo realmente espacioso, y si delante se viaja muy bien, es detrás donde se aprecia la mayor ganancia, especialmente en el generoso hueco para las piernas. En cuanto al maletero, el K4 también está por encima del Ceed al que sustituye, pues el nuevo modelo anuncia una capacidad de 438 litros para equipajes con las cinco plazas en uso, que pasan a ser 1.217 litros si abatimos por completo el respaldo posterior, divisible en secciones 60:40. Eso en el caso de las versiones de gasolina 1.6 TGDI de etiqueta C, porque el K4 con motor de gasolina 1.0 TGDI MHEV, dotado de hibridación suave, pierde algo de volumen por culpa de la batería de 48V, ubicada bajo el plan de carga y que deja el maletero en 328 litros, o en 1.107 cuando abatimos el respaldo trasero. En cualquier caso, si el espacio para las maletas y la jaula del jilguero nos obsesiona, puede ser buena idea esperar al K4 Sportswagon, con 604 litros cuando usamos cinco plazas y 1.439 litros al utilizar solo dos; por más que sus versiones híbridas también perderán algo de capacidad. Y en lo que se refiere al diseño interior, el K4 es más continuista, destacando en toda su gama la triple pantalla digital, alineada, que también encontramos en otros Kia modernos: cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas frente al conductor, pantalla táctil de 5,3 pulgadas a continuación para la climatización y pantalla de 12,3 pulgadas aún más a la derecha, y también táctil, para el sistema de infoentretenimiento. Además, con muchos mandos físicos convencionales y una palanca de cambios automática que se aleja de soluciones innovadores para apostar por un diseño más tradicional, en línea con lo que piden muchos clientes. La calidad general es muy buena, y aunque no pueda hablarse de unos materiales de sobresaliente, todo irradia robustez y cierto refinamiento, y una vez en marcha no percibiremos ruiditos ni vibraciones aunque circulemos por malas carreteras. No obstante, el aspecto del habitáculo, e incluso la imagen exterior del coche, depende bastante del equipamiento elegido, pues tenemos tres para escoger: el básico Drive y el nivel intermedio Tech, ambos con volante de dos radios y tapicería de techo gris, y la terminación GT-line como tope de gama, con volante de tres radios, levas de cambio y acabado bitono, tapicería del techo negra, asientos con un tapizado específico más prémium, carcasas de los retrovisores en negro brillante, llantas de 17 pulgadas y una personalización especial de la carrocería, más deportiva: paragolpes, difusor aerodinámico trasero, estribos laterales, pasos de rueda… Y en todos los casos podremos elegir entre 9 colores de carrocería, con dos pinturas sólidas, cinco metalizadas y dos perladas. En lo que se refiere a la oferta mecánica, que a finales de año crecerá con una versión híbrida autorrecargable HEV, la gama inicial comprende tres alternativas, todas de gasolina. Como versión de acceso, pero también como única opción con etiqueta Eco por el momento, el motor tricilíndrico 1.0 TGDI MHEV de 115 CV con hibridación suave, que permite elegir entre el cambio manual de seis marchas (186 km/h de velocidad máxima, aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y 5,7 l/100 km de gasto medio oficial) y el automático DCT de doble embrague y siete relaciones (186 km/h y 5,7 l/100 km también, y aceleración hasta 100 km/h en 12,3 segundos). Y para los que prioricen la potencia y las prestaciones sobre la eficiencia y el distintivo ecológico, pues se conforman con la pegatina C, los K4 1.6 TGDI, siempre con cambio automático DCT de siete marchas pero con dos potencias a elegir: 150 CV (207 km/h de velocidad punta, 9,1 segundos en el paso de 0 a 100 km/h y 6,4 l/100 km de consumo medio) y 180 CV (210 km/h de punta, 8,4 segundos para alcanzar 100 km/h desde parado y consumo medio de 6,4 l/100 km). Siempre, por cierto, con tracción delantera y depósito de combustible de 47 litros. Durante nuestro primer test, sobre una ruta que alternaba autovías, carreteras de trazado despejado y zonas de montaña más retorcidas, pudimos probar tanto el K4 1.0 TGDI MHEV con cambio automático como la versión 1.6 TGDI de 180 CV, y aunque ambas elecciones nos parecieron perfectamente válidas, nos sorprendió de forma más positiva, en proporción, el menos potente, pues sus 115 CV de potencia y 200 Nm de par máximo se llevan bien con la caja de cambios y acabas viajando a buen ritmo y con suficiente reserva de energía. Puede que en las maniobras de adelantamiento echemos de menos un empuje aún más consistente, pero creemos que es una versión válida para la mayoría del público. Y con un consumo que se mantiene en niveles moderados a ritmos legales aunque para dar datos más precisos necesitaremos de una prueba más sosegada y realista. En cuanto al K4 1.6 TGDI de 180 CV, disponible solo con el acabado deportivo GT-line, anda lógicamente más que su hermano de 115 CV, y eso agiliza los adelantamientos o el acceso a las autopistas desde las vías de aceleración, pero en cuanto a sensaciones puras no percibimos unas diferencias dramáticas. Rápido es, sobre todo cuando cambiamos manualmente mediante las levas del volante, pero con el motor grande el K4 no llega a convertirse en la versión deportiva que quizás muchos esperen. Y el chasis admitiría un motor con mayor potencia y mas respuesta, pues los ingenieros de Kia han realizado una puesta a punto específica del nuevo modelo para Europa que da buenos resultados, pues el K4 convence por dirección y frenos, y presume de una suspensión con un compromiso estupendo entre comodidad y dinamismo. Los precios parten de los 30.770 euros de la versión 1.0 TGDI MHEV con acabado Drive, que con los actuales descuentos se queda en 26.250 euros; y a esa factura habrá que sumar 1.300 euros si preferimos el equipamiento Tech, o 1.000 euros por la transmisión DCT. Para quienes busquen un extra de potencia, el K4 1.6 TGDI más asequible, con 150 CV y acabado Drive, tiene un precio oficial de 33.770 euros, que ahora baja a 29.250 euros incluyendo descuentos. El K4 conserva un ADN dinámico, pero da un paso más en confort y refinamiento. Elogiado por su carácter ágil y atractivo, este modelo aprovecha la sólida experiencia y la base de Kia en el segmento C para suavizar las asperezas de la marcha y aportar un toque más premium en cada cambio del firme. Las exhaustivas pruebas realizadas en el Hyundai Motor Europe Technical Center (HMETC) y en los circuitos de pruebas de toda Europa han permitido a los ingenieros de Kia ajustar el chasis. El resultado es una conducción intuitiva, segura y equilibrada. En estabilidad, resulta lineal y predecible. «El K4 se aferra al asfalto con seguridad y traza las curvas con precisión», afirmó Alexandre Papapetropoulos, Director de Producto y Precios de Kia Europe. «El confort sigue siendo un factor diferencial importante, ya que se ha mejorado el filtrado de los movimientos de la rueda, algo especialmente perceptible sobre superficies más irregulares». La suspensión y la dirección también se han desarrollado para responder a las expectativas de los conductores europeos. Los muelles, las barras estabilizadoras, los amortiguadores y los soportes del motor se han optimizado para conseguir una marcha más asentada y equilibrada. La dirección favorece la agilidad al tomar curvas por su relación directa y los neumáticos aumentan la estabilidad y la adherencia al asfalto. En conjunto, estos detalles confieren al K4 una rodadura suave y segura, pero a la vez reactiva y deportiva, lo que permite a Kia demostrar de nuevo que sus vehículos pueden estar a la altura del segmento e incluso situarse en lo más alto. Con su gama de sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), Kia da prioridad a la seguridad de los clientes del K4. Cuando se activa el intermitente, el monitor de ángulo muerto (BVM) proporciona a los conductores en el cuadro de instrumentos una imagen en tiempo real de sus puntos ciegos. El asistente para evitar colisiones en el ángulo muerto (BCA) utiliza sensores de radar en el paragolpes trasero para monitorizarlos y ayudar a evitar colisiones durante los cambios de carril. Además de adaptar de forma inteligente la velocidad del vehículo, el Control de crucero adaptativo 2 (SCC2) puede, en caso de emergencia, detener el coche si el conductor no respondiera. Por otra parte, la Asistencia de conducción en carretera 2.0 (HDA 2.0) lo ayuda a conservar una distancia de seguridad con el coche que le precede, a mantenerse centrado en el carril, a cambiar de carril y a ajustar la posición lateral. También, al salir marcha atrás de un aparcamiento, el sistema de asistencia para evitar colisiones traseras al aparcar (RCCA) detecta los vehículos que se acercan, tanto por la izquierda como por la derecha. El RCCA emite avisos acústicos y visuales, e incluso es capaz de aplicar automáticamente los frenos para ayudar a evitar o mitigar una colisión. Por su parte, el monitor de visión periférica (SVM) utiliza varias cámaras situadas alrededor del coche para crear una vista compuesta de 360 grados que se muestra en la pantalla del sistema de infoentretenimiento. Por último, mediante la cámara frontal y los sensores de radar, el sistema de asistencia para evitar colisiones frontales 2 (FCA2) ayuda a prevenirlas o mitigarlas mediante la detección de posibles peligros, como otros vehículos, peatones y ciclistas. El K4 se fabrica en Kia México (KMMX), en Pesquería (Nuevo León), las instalaciones más avanzadas de Kia en Latinoamérica. En 2023, la compañía destinó 150 millones de dólares a adaptarlas y ampliarlas para la producción del K4, con el fin de garantizar que el modelo se beneficie de los más altos niveles de eficiencia y precisión. Desde que abrió sus puertas en septiembre de 2016, la planta se ha convertido en una pieza clave de la red mundial de fabricación de la compañía, con una capacidad anual de hasta 400.000 unidades, incluido el subcompacto K3*, y exporta a más de 190 países. KMMX está equipada con sistemas de automatización avanzados, entre ellos una sección de carrocería totalmente robotizada y tecnologías respetuosas con el medio ambiente, como un sistema de tratamiento de agua de circuito cerrado, lo que establece elevados estándares de calidad y sostenibilidad. En 2024, la planta celebró un hito al fabricar su vehículo número dos millones: un K4 en color Snow White Pearl. Con su estética atrevida, su amplia flexibilidad, sus dispositivos de alta tecnología y sus versiones orientadas al rendimiento, el K4 constituye una evolución sobre otros modelos de cinco puertas. A medida que las necesidades de los clientes se orientan hacia la personalización y la movilidad inteligente, el K4 se posiciona como una opción elegante, avanzada y conectada. El K4 presenta unas proporciones atléticas combinadas con un diseño expresivo, todo ello basado en la filosofía de diseño «Opposites United» de Kia. Proporciona una experiencia premium de coche conectado con triple pantalla panorámica (12,3»+5,3»+12,3»). Con un espacio para las piernas y un maletero líderes en su clase, el K4 destaca por comodidad sin concesiones. El K4 ofrece una conducción intuitiva, segura y equilibrada. Su avanzado conjunto de sistemas de asistencia incluye asistencia de conducción en carretera 2.0 y control de crucero adaptativo 2, dentro de un competitivo equipamiento de seguridad y confort. Disponible en España, desde 30.770 € (26.250€ con descuentos)
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