El Comercio
Un lunes 14 de junio de 1926, hace un siglo, el Perú obtuvo una victoria diplomática en los hechos sobre la procedencia del plebiscito pactado en el Tratado de Ancón para decidir si Tacna y Arica regresaban al Perú o quedaban en Chile. Ese día, la Comisión Plebiscitaria aprobó una moción presentada por su presidente, el general estadounidense William Lassiter, declarando que “la creación y mantenimiento de condiciones apropiadas y necesarias para la celebración de un plebiscito libre y justo, tal como lo requiere el tratado y el fallo arbitral, constituía una obligación de Chile” y que “esta obligación no ha sido cumplida”. Concluyó que “la celebración de un plebiscito libre y justo, tal como requiere el fallo arbitral, resulta impracticable”. El plebiscito había muerto.
Go to News Site