El Plural
El periodista de 'El País' Miguel González ha revelado que su nombre figura entre las anotaciones de la conocida como "fontanera del PSOE" pese a que asegura no haber mantenido nunca relación alguna con ella. Ni reuniones, ni conversaciones telefónicas, ni encuentros personales. Una circunstancia que, según explica el propio periodista, demuestra que la mera presencia de una persona en la agenda no constituye por sí misma una prueba de vinculación, colaboración o participación en ninguna actividad. La anotación es escueta: únicamente aparece escrito "Miguel González. EL PAÍS". Sin más referencias. Sin embargo, la difusión pública de esa información provocó una inmediata reacción en redes sociales, donde el periodista asegura haber recibido acusaciones, insultos y señalamientos que le vinculaban con supuestas tramas políticas y operaciones de influencia. Lejos de confirmar las teorías que han proliferado alrededor de la agenda de Díez, el relato de González apunta precisamente en dirección contraria. El periodista sostiene que jamás conoció personalmente a la exmilitante socialista y que su única conexión indirecta podría encontrarse en una reunión mantenida hace más de un año con el abogado Jacobo Teijelo, uno de los nombres que posteriormente aparecerían relacionados con las maniobras investigadas en torno a la búsqueda de información sobre mandos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Según detalla, el encuentro fue gestionado por el periodista y exdirector de Comunicación del Ministerio del Interior Daniel Campos, cuyo nombre también aparece reflejado junto al suyo en las anotaciones. Teijelo quería hablar sobre una información publicada en el libro Vox S.A. El negocio del patriotismo español, en el que González relataba contactos entre dirigentes de Vox y el coronel Diego Pérez de los Cobos tras su cese al frente de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid. Durante aquella conversación, el abogado expuso una tesis según la cual determinados mandos de la UCO estarían desarrollando una estrategia para perjudicar al Gobierno mediante la fabricación de pruebas falsas en diversas investigaciones judiciales. González asegura que escuchó los argumentos, pero que exigió pruebas verificables antes de conceder credibilidad a semejantes afirmaciones. Según su relato, esas evidencias nunca llegaron. El periodista explica además que únicamente volvió a contactar con Teijelo cuando trascendió que había asumido la defensa del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Para entonces, ya se había hecho pública una grabación realizada en el despacho del abogado en la que participaban, entre otros, Leire Díez y un empresario investigado que intervenía desde Emiratos Árabes Unidos para aportar información sobre la UCO. A partir de esa coincidencia, González considera plausible que Díez tuviera conocimiento de aquella reunión y decidiera anotar su nombre en su agenda. Pero subraya que eso no implica ningún tipo de relación directa con ella ni participación en las actividades que ahora son objeto de escrutinio público. La relevancia política del testimonio reside precisamente en el contexto en el que se produce. Desde que comenzaron a difundirse fragmentos de la agenda de Díez, numerosos nombres de periodistas, empresarios, abogados, policías y cargos...
Go to News Site