COPE
Nisa Alemán ha denunciado en el programa 'Herrera en COPE Gran Canaria' con Javier Benítez que a su hermano, Derimán Alemán, "lo dejaron morir" en el centro penitenciario de Juan Grande (Gran Canaria). El joven, de 29 años, falleció en 2025 tras no recibir, según su hermana, la atención médica necesaria a pesar de sus reiteradas quejas. Derimán estaba diagnosticado con esquizofrenia y trastorno bipolar, además de otras patologías. Según el relato de su hermana, Derimán llevaba "mucho tiempo quejándose de dolores en el cuerpo", una situación que se agravó drásticamente tres días antes de su muerte. Nisa Alemán asegura que no se atendieron las peticiones para trasladarlo a un hospital. "Se quejaba todo el tiempo, con nosotros, con ellos, decía que no le hacían caso", ha afirmado, añadiendo que otros internos son testigos de sus fuertes quejas. La familia sostiene que las cámaras de seguridad del centro penitenciario corroboran la gravedad de su estado. En las imágenes del mismo día de su fallecimiento, se ve cómo Derimán tiene que ser ayudado por dos internos para poder caminar. Finalmente, lo trasladaron en una silla de ruedas, pero "aún así estuvieron horas para trasladarlo al hospital, y ni siquiera fue en una ambulancia", ha lamentado Nisa. Nisa Alemán ha explicado la impotencia que sienten los familiares en estas situaciones. "Nosotros, como familiares, no tenemos recursos para que nos hagan caso", ha señalado. Ha relatado que envió "millones de mails" y que durante el mes de su muerte intentó contactar insistentemente con la asistenta social sin éxito. "Lo menos que me imaginaba yo es que iban a dejar morir a mi hermano", ha confesado. La hermana del fallecido ha recordado que su hermano presentaba "una sudoración extrema muy extraña", pero que confió en el criterio del personal del centro. "Realmente, yo pensaba que mi hermano estaba más seguro ahí que en la calle, y me siento muy ilusa, me siento una estúpida por haber pensado eso", ha expresado con dolor. La noticia del fallecimiento fue comunicada a la familia a través de una llamada telefónica que Nisa ha calificado de extremadamente fría. "El centro penitenciario nos dijo, 'familiares de Derimán Alemán Cuesta, Derimán ha fallecido'. Tal cual, así", ha relatado. Considera que fue una forma de comunicar la noticia "sin cariño y sin delicadeza", lo que agravó el sufrimiento de la familia. Ocho meses después, la familia sigue en estado de shock y en una fase de duelo que no ha terminado porque continúan "pidiendo explicaciones". Recientemente, han protagonizado una concentración pacífica y silenciosa frente a la prisión, donde recibieron el apoyo de casi un centenar de personas, un gesto que han agradecido enormemente. Nisa Alemán ha subrayado que su lucha no es solo por su hermano, sino "para las familias que, hoy en día, siguen teniendo un familiar preso". Ha asegurado que le constan "muchísimos casos" similares, aunque no puede dar detalles por respeto a las familias. "Pasan muchísimas cosas feas, son seres humanos, muchas veces vulneran sus derechos humanos porque nadie se entera de lo que pasa ahí dentro", ha denunciado. Sobre la investigación judicial que está en marcha, la familia espera "que se responsabilice a quien se tenga que responsabilizar" y que cumpla la condena correspondiente. Nisa Alemán ha concluido de forma contundente: "Dejar morir a una persona, porque realmente es no llevarlo a tiempo, pasar de cómo se encuentra una persona, tardar demasiado, no auxiliarlo, es dejar morir a una persona, y eso tiene consecuencias".
Go to News Site