Cope Zaragoza
El Hotel Maricel, un icono del gran lujo en Mallorca, ha presentado la renovación de su propuesta gastronómica más famosa: el mejor desayuno del mundo. Este ritual de alta cocina, diseñado por el chef Vicente Tarín, busca reinterpretar el producto local frente al Mediterráneo. El director del hotel, Javier Hierro, explica que la fama comenzó en 2004 en Madrid Fusión, donde obtuvieron el galardón por una "propuesta distinta e innovadora". Con esta 22ª edición, el hotel busca ofrecer "una opción distinta, una experiencia en sí", según Hierro. La nueva propuesta es una "versión renovada y más equilibrada" del reconocido menú de 10 pasos, con la que se pretende "sorprender con sabores distintos a las versiones anteriores". Platos como la coca con sobrasada de pornegre o la ensaimada templada con queso mahonés y trufa son un ejemplo de esta fusión entre alta gastronomía y tradición. Para el director del hotel, "utilizar el producto local es una elección consciente". Hierro destaca que en la región disponen de un producto "de altísima calidad y muy bien reconocido", y que su uso no solo fomenta la economía circular, sino que también asegura la frescura óptima de los ingredientes y reduce la huella de carbono. Además, subraya que los propios clientes esperan encontrar estos sabores en la carta. Ante la crisis de vivienda y la falta de personal cualificado en Baleares, Hierro explica que el hotel se apoya en una "plantilla bastante potente" con contratos fijos y en la formación de talento joven. "Lo más importante para nosotros es centrarnos en la parte humana, es decir, en las cualidades que no se aprenden", afirma. Destaca que, tras la formación, el personal es el aspecto "mejor valorado" por los clientes. En el sector del gran lujo, el confort ya no está reñido con la ecología. "Un cliente de un hotel de 5 estrellas exige medida ecológica", asegura Hierro. El director explica que su cadena está "muy comprometida con la sostenibilidad" y aplica una política de 'plástico 0', con amenities fabricados en papel o metal y bolígrafos de cartón reciclado, para gestionar de forma responsable los recursos limitados de la isla. Sobre el actual debate político en Mallorca acerca de la regulación turística y la masificación, Hierro considera que es un "tema bastante complejo". Opina que "debatir siempre es bueno y democrático, pero evitando dañar nuestra imagen exterior". Describe a su público como "un cliente tranquilo, que le gusta conocer y absorber la cultura local", por lo que considera que atraer un cliente de calidad y ampliar la temporada siempre es positivo. Este ritual gastronómico no es exclusivo para los huéspedes, sino que está "planteado principalmente para el cliente residente en Mallorca", según Hierro. La experiencia está concebida como una oportunidad para "dedicarte una hora de tranquilidad, con unas vistas preciosas al mar, un enclave único, y con una comida de gran calidad y disfrutando del tiempo sin prisas".
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