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El gremio de joyeros y plateros de Madrid vive con "enorme preocupación" la reciente oleada de robos que ha afectado a varios establecimientos en la Comunidad de Madrid. En las últimas semanas se han registrado cinco atracos, el último de ellos perpetrado por encapuchados armados con fusiles en un centro comercial de Torrelodones. Esta situación ha hecho saltar todas las alarmas en un sector que teme el regreso de las bandas organizadas y la violencia de épocas pasadas. El 'modus operandi' de los últimos asaltos ha devuelto al sector a sus años más críticos. El atraco más reciente tuvo lugar a plena luz del día en Torrelodones, cuando cuatro encapuchados irrumpieron en una joyería y se hicieron con un botín de gran valor. A este suceso se suman otros ocurridos en La Vaguada, Vallecas y Torrejón de Ardoz, todos en las últimas semanas. Estos métodos recuerdan a los violentos robos de los años 80 y del periodo entre 2011 y 2012, que llevaron a la ruina a muchos negocios. La inquietud es palpable entre los profesionales. Armando Rodríguez, secretario general del gremio, asegura que la situación les retrotrae a "tiempos pasados que este sector quiere olvidar". Según explica, están viendo de nuevo "bandas organizadas con violencia y uso de armas de fuego" que ponen en riesgo tanto el patrimonio como, y más importante, la integridad de las personas. "Estamos francamente preocupados", afirma. Debido a esta escalada de violencia, el gremio ha solicitado "reuniones urgentes" con la Jefatura de Policía y la Delegación del Gobierno para trasladarles la gravedad de la situación y exigir que "se extreme la observación, la vigilancia y el seguimiento de estos grupos". Rodríguez también pone el foco en el marco legal actual, que considera insuficiente. Critica que "la reincidencia delictiva era la lacra principal" y que no se ha hecho "ninguna reforma en ese sentido". El secretario general del gremio lamenta que, en su opinión, la legislación actual provoca que el delito patrimonial salga "gratis". Según denuncia, "el destino del autor de ese delito va a quedar en libertad condicional y va a poder seguir reincidiendo", ya que "la prisión preventiva no se está utilizando". Esta situación genera una "carga psicológica de miedo muy importante" y un estrés "difícil de soportar" para los joyeros, que además del riesgo personal afrontan la posible pérdida económica y patrimonial que puede llevarles "a la ruina". El aumento de los precios de la materia prima, como el oro, es señalado como un "factor importante" en este repunte de los robos. Aunque en los últimos años se había observado un cambio de tendencia hacia delitos informáticos, "más limpios", los sucesos recientes demuestran que los grupos criminales "no tienen ningún problema en volver al cuerpo a cuerpo". Por ello, desde el gremio advierten que hay que "ponerle coto cuanto antes" para que la situación no se deteriore aún más.
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