Cope Zaragoza
La visita del Papa León XIV a Madrid ha concluido este martes, dejando tras de sí una estela de fervor y participación masiva. El Santo Padre ya está en Barcelona, siguiente etapa en su viaje, tras dos intensos días que han congregado a más de un millón de personas en actos como la celebración en la Plaza de Cibeles y que además, han llenado el estadio Santiago Bernabéu. Y entre los miles de peregrinos se encontraban Mario y Pablo, dos jóvenes canarios que han viajado a la capital para vivir en primera persona este acontecimiento histórico. Su testimonio refleja la profunda huella que ha dejado el Papa, una experiencia que, aseguran, “no se nos va a olvidar nunca”. Para Mario, que asistió a los actos de Cibeles, la experiencia ha sido “superilusionante”. Como cristiano, "la oportunidad de estar cerca del sucesor de Pedro ha sido un momento cumbre, muy emocionante", confiesa, añadiendo que "es una experiencia que yo creo que no se nos va a olvidar nunca”. Uno de los momentos más impactantes para Mario ha sido la vigilia en la Plaza de Lima. "Hubo un silencio atronador entre la multitud", explicó, agregando que "éramos más de medio millón de personas en silencio, y solo se escuchaba el helicóptero". De manera descriptiva, detalló que "no se escuchaba nada más, con todo el mundo de rodillas". Esta imagen de recogimiento y fe compartida por miles de jóvenes ha sido para él una de las postales más emocionantes del encuentro. A pesar del calor y las largas esperas, la emoción ha sido el sentimiento predominante. Mario ha subrayado que todos estaban “tan emocionados de ver al Papa, de estar con el Papa”, que las incomodidades quedaban en un segundo plano. Para él, la presencia masiva de jóvenes no solo ha servido para que ellos confirmaran su fe, sino también para enviar un mensaje de apoyo al propio Pontífice. En este sentido, ha añadido una reflexión personal sobre el significado de su presencia en Madrid. “Aquí se habla que el Papa viene a confirmar nuestra fe, pero creo que también nosotros con nuestra presencia ayudamos al papa a confirmar también la suya, a darle nuestro apoyo y a decirle a él que siga adelante, que nosotros estamos con él, que la iglesia está con él”, ha afirmado con convicción. Mientras Mario vivía la experiencia en las calles, Pablo se encontraba en un estadio Santiago Bernabéu a rebosar, participando en el encuentro con la diócesis de Madrid. La sensación, según ha descrito, fue “increíble”. El ambiente festivo y la alegría desbordante por ver al Papa han transformado el recinto deportivo en un templo de celebración. “Estadio lleno, todo con mucha alegría por ver al Papa, y vamos, una sensación increíble, la verdad”, ha comentado. Haciendo un símil futbolístico, y en línea con las propias palabras del Papa, que había dicho que la iglesia de Madrid había “marcado un golazo”, Pablo ha asegurado que la sensación general fue la de haber vencido. “Ganamos el partido, ese sería la sensación”, ha manifestado. “Sí, ganó el partido totalmente, la verdad. Mucha alegría, muchos aplausos,no parábamos, la verdad, el Papa se rio mucho con nosotros. Fue una fiesta muy grande”, ha añadido, describiendo un ambiente de júbilo constante. Para Pablo, este evento ha representado “una nueva versión actualizada de lo que es la fe y de lo que es creer”. Lejos de cualquier solemnidad impostada, lo que se ha vivido ha sido una fiesta que demuestra que la fe no está reñida con la alegría. “Simplemente es creer en Dios, tener esperanza, vivir con alegría y con un sentido mayor que el de la sociedad que nos guía”, ha reflexionado, concluyendo con una llamada a “vivir alzando la mirada”. Ambos jóvenes han coincidido en destacar el carácter simpático, afable, cercano y carismático del Papa León XIV. Mario considera que su comportamiento “va a ser ejemplo para muchos cristianos, porque al final con su comportamiento ejemplariza la forma de ser de Jesucristo”. Especialmente, ha resaltado su conexión con los más pequeños, una cercanía que pudo observar de primera mano. Ha narrado una escena conmovedora que presenció cerca del Movistar Arena, donde una madre buscaba con desesperación la bendición para su hijo. “Como veía que no iba a ser posible, se puso nerviosa, pero el Papa la vio, hizo parar el 'papamóvil' y ahí cogió al niño, le bendijo”, ha contado. Para Mario, este gesto “demuestra cómo es el Papa, lo cercano que es y lo que le importa la iglesia y la gente que conforma la iglesia”. De cara al futuro, Mario cree que esta visita marcará un “punto y aparte”. Ha recordado cómo todos los grupos políticos se pusieron en pie para aplaudir al Papa en el Congreso, un gesto que, en su opinión, “refleja lo que piensa la sociedad”. Considera que el mensaje del Pontífice ha venido a “poner un poco como de orden y darnos una senda, un camino que seguir”. Finalmente, tanto Mario como Pablo ven en este evento un signo de esperanza para la relación de la juventud con la Iglesia. “Cada vez hay más jóvenes que ya no rechazan a la Iglesia”, ha señalado Mario, quien cree que se está logrando transmitir “la alegría del evangelio”. Pablo, por su parte, confía en que los jóvenes seguirán “avanzando pese a todo en apertura, en acogida” para llevar a la Iglesia “a lo que dios espera, que es una acogida y una fe común en todo”.
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