La Opinión de Málaga
El Gobierno sigue acotando la presunta trama del caso Leire Díez para boicotear las investigaciones contra el Gobierno a la exmilitante y, con ciertas dudas, al ex secretario de Organización, Santos Cerdán. Por todo ello mantienen su total respaldo a figuras sobre las que se ha puesto el foco de la investigación, como la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, llamada como testigo, o la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, por haber intercambiado mensajes o mantenido encuentros. Según defienden fuentes de Moncloa, basándose en lo conocido hasta ahora del sumario, “a nivel jurídico no hay ningún indicio” para imputar al partido o, incluso, para llamar como testigo al presidente del Gobierno y líder de los socialistas, Pedro Sánchez. Lo contrario, deducen, abriría un espacio de inseguridad jurídica que dicen no contemplar.
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