Cope Zaragoza
El periodista Carlos Herrera ha recibido el premio periodístico José Javier Uranga de Diario de Navarra con un discurso en el que ha reivindicado el oficio como un pilar fundamental de la democracia. Herrera ha confesado sentir "turbación" al unir su nombre al del "maestro Uranga", a quien ha descrito como "el periodista más leído e influyente de la historia de Navarra". En sus palabras, ha recordado con humor su trayectoria, afirmando que nació para la medicina pero fue "degenerando, degenerando" hasta llegar al periodismo. A pesar de definirse como un "periodista regular", Herrera se ha descrito a sí mismo como un "comunicador pasional" que, pese a sus limitaciones, ha logrado ser distinguido con este galardón. El comunicador ha dedicado una parte importante de su intervención a ensalzar la radio, un medio que considera "algo más que la vocación periodística de testigo de las cosas". Para Herrera, la radio es "la conexión casi umbilical entre uno que escucha y otro que habla", así como "la magia del silencio, el tiempo emocionado" y "un vocerío de la libertad", destacando que es el medio con el "mayor fluido de intercambio sentimental". En su reflexión sobre la profesión, Carlos Herrera ha afirmado de manera contundente que "la prensa, el periodismo es la artillería de la libertad", y ha añadido que "ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre y plural", citando al maestro Miguel Ángel Aguilar. Ha subrayado que, aunque pueda existir prensa sin libertad, "no puede haber libertad sin prensa". Siguiendo la idea de Zarzalejos, ha recordado que el trabajo de los periodistas es "vigilar el poder y hacer que se sienta la incomodidad de un tábano que no le permite expandirse a su voluntad". Para ello, ha señalado dos máximas elementales: "la prudencia, la serenidad" y "estar indisolublemente pegados a la verdad". Herrera ha advertido de los riesgos actuales que enfrenta la profesión. "Si la verdad es irrelevante, el periodismo también lo será", ha sentenciado, aludiendo al ensayo de Theodore León Grosse. Ha alertado del peligro de convertir el oficio en "un ejercicio de trinchera", lo que aumentaría su descrédito. Frente a un pesimismo que goza de "prestigio intelectual", el comunicador se ha declarado optimista y ha asegurado que "la historia de nuestro país es la historia del éxito". Ha expresado su "confianza ciega en las nuevas generaciones" y su deseo de que crezcan en una "España no sectaria de mentes abiertas", aislados de la "policía moral" y los "nuevos censores". Asimismo, ha criticado el "populismo periodístico" y ha lamentado que no siempre se cumpla la máxima de que "a más medios, más voces, más pluralidad". En este sentido, ha recordado una frase de Tom Wolfe que considera una guía: "Con la verdad se vende menos, pero se gana más". En la parte final de su discurso, Herrera ha mostrado nostalgia por las "redacciones insalubres de antes", donde "se fumaba, se bebía whisky, y se escuchaban venablos", en contraste con los espacios "asépticos" actuales, que compara con un "quirófano". Finalmente, ha concluido que el futuro "solo puede ser afrontado desde el conocimiento técnico, el espíritu de superación y el desarrollo de la humanísima cualidad de la curiosidad". Dirigiéndose a los más jóvenes, ha rematado con una advertencia clara: "Solo desde el trabajo se gana el futuro".
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