COPE
El Papa León XIV ha protagonizado un momento insólito durante su vuelo a Barcelona en un avión de Iberia. El Pontífice fue invitado a la cabina por el comandante, Pablo Martínez Núñez, desde donde presenció el despegue y parte del trayecto. El piloto ha relatado la experiencia en el programa 'Mediodía COPE' con Pilar García de la Granja, ofreciendo una perspectiva única del viaje papal. Según ha contado la corresponsal de COPE en el Vaticano, Eva Fernández, que viajaba en el mismo avión, el comandante invitó al Santo Padre a la cabina. Una vez allí, el Papa pudo contemplar en directo al caza F-18 del Ejército del Aire que escoltó el vuelo. El propio piloto, Martínez Núñez, ha confirmado que el Papa “ha hecho el despegue con nosotros” y ha disfrutado de la maniobra de acercamiento y el saludo del caza, pilotado por el jefe del escuadrón 151 del Ala 15 de Zaragoza. Lejos de ser un mero espectador, León XIV mostró un vivo interés por los detalles técnicos del vuelo. “Le hemos ido explicando cosas del vuelo, que entiendo que por su formación en ciencias y en matemáticas, pues, le interesaban”, ha explicado el piloto. El Papa “ha estado preguntando y muy atento a todo lo que le hemos ido contando”, interesándose por el tipo de aproximación y las zonas que sobrevolarían. Durante la conversación, el piloto percibió que el Papa “demuestra un gran sentido común y que tiene muy muy presente la función que tiene encomendada”. Además de la escolta militar, el Pontífice también pudo ver la Sagrada Familia desde el aire durante la aproximación a Barcelona, un momento que, según los testigos, ha tenido que disfrutar muchísimo. Para Pablo Martínez Núñez, con 26 años de experiencia en Iberia, este no ha sido un vuelo más. “Sin lugar a dudas, este ha sido el vuelo más especial hasta la fecha, y probablemente que tenga en el futuro, no me cabe ninguna duda de ello”, ha confesado. Ha asegurado haber disfrutado “cada minuto” de los 55 minutos de vuelo, con el objetivo de que el Papa se llevara “una experiencia buena de lo que ha sido volar con Iberia”. La emoción no solo embargaba al comandante, sino a toda la tripulación. La corresponsal Eva Fernández ha relatado cómo los tripulantes pudieron saludar al Santo Padre y hacerse una fotografía con él. Una de las azafatas, visiblemente emocionada, le confesó que acompañarle en ese vuelo era “el sueño de su vida”. El viaje ha culminado con un detalle personal del Pontífice. Según ha revelado el comandante, el Papa León XIV dedicó y firmó una foto familiar que llevaba el piloto, así como las de su copiloto, Ángeles, y la del piloto del F-18. “Ha tenido el detalle de dedicarnos a los tres pilotos que íbamos en esa formación las fotos familiares. Ha sido, desde luego, un auténtico regalo, no puedo decir otra cosa”, ha afirmado Martínez Núñez. Este vuelo forma parte del viaje apostólico que llevará al Papa por la península y Canarias. El trayecto a las islas será realizado por una tripulación distinta, y una tercera se encargará del vuelo de regreso a Roma. Mientras tanto, Pablo Martínez Núñez y su equipo, tras dejar al Pontífice en Barcelona, ya preparaban el avión para repostar y volver a Madrid, con un recuerdo que, en sus propias palabras, le “acompañará siempre”.
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